Un verano que empezó con demasiadas expectativas
En todo el país, el fenómeno es similar: hay menos ocupación que la que se esperaba en las localidades turísticas.
En todo el país, el fenómeno es similar: hay menos ocupación que la que se esperaba en las localidades turísticas. En diciembre, hoteleros y comerciantes auguraban un verano excepcional. Se pensaba que el cepo cambiario obligaría a mucha gente a vacacionar en Argentina y que todas las regiones se verían beneficiadas por eso.Sin embargo, el aluvión no llegó. Tanto en las sierras de Córdoba como en la Costa Atlántica se comenzó el año con una semana floja, y recién los fines de semana repuntó.La temporada no es mala: hay mucha gente y una ocupación aceptable, pero igual o menor a la del año pasado. Los operadores parecen estar acostumbrándose a la idea de que los fines de semana largo hacen que la gente distribuya más sus vacaciones a lo largo del año. Además, la mayoría de los visitantes parece estar destinando menos dinero para los gastos diarios, lo que se conoce como "turismo gasolero".También hubo exceso en algunos precios, y algunos comerciantes debieron dar marcha atrás.En Córdoba, todos los sectores de la actividad se reunieron esta semana para elaborar medidas para retener y captar visitantes. Allí se tomó la decisión de rebajar un 15 por ciento las tarifas a partir del 15 de febrero, y la posibilidad de pagar en hasta seis cuotas sin interés, con tarjeta de crédito.Algunos criticaron que la decisión se tomara tarde y para un período en el que se sabe que habrá poca gente. "Crecerá un 10%" Enrique Meyer, ministro de Turismo de la Nación, calculó que la temporada veraniega tendrá un crecimiento "cercano al diez por ciento" con relación a 2012. "Somos optimistas y creemos que vamos a llegar a eso", dijo ante una consulta sobre si mantenía las previsiones de un incremento del 10 por ciento, y consideró que "hay que esperar unos días" para confirmarlo.

