Una garrafa y un enchufe para pasar el Mundial
Cuando asomó el primer frío, la falta de gas envasado amargó a media provincia de Córdoba. Germán Negro.
-Hay que cruzar los dedos, Juan. !Rezar, rogar, clamar, implorar...!
-Epaaa, vecino. Parece que tiene un conflicto con la fe, ¿o se jugó el resto en algún numerito a la quiniela?
-No se trata de apuesta. Sólo es una expresión de deseo, Juan, porque falta una semanita, nada más.
-!Cierto! Por fin le cazo una, me habla del Mundial. Como todos en este país, lo atrapó la fiebre del fóbal, se preocupa si le duele un callo a algún jugador y no va a querer hablar de otra cosa hasta mediados de julio. Bah, en realidad creo que en este país no va a pasar nada de nada.
-En algo tiene razón, Juan: le estoy hablando del Mundial. Pero, por ahora, no me preocupan las posibles lesiones de los jugadores.
-¿Y entonces, qué? Ahora no entiendo y me siento más perdido que los leones que fueron abandonados en Bell Ville.
-Se trata de una cuestión energética, Juan. Pura energía.
-Ufa, vecino, Jaime Press ya no está. ¿Quiere que los jugadores de la selección suban al Uritorco para cargarse? Además, ya están en Sudáfrica.
-No se ponga pavote, Juan. Le hablo de otra energía: la eléctrica.
-¿Qué tiene que ver con el Mundial?
-Mucho. Cuando le decía que estoy rogando, es simplemente para que no se le ocurra fallar a algún transformador de la Epec. ¿Usted se imagina cómo nos pondríamos si se corta la luz justo cuando empiezan los partidos?
-!Ni lo mencione! Cruce los dedos, vecino.
-¿Vio por qué tanto ruego, Juan?
-Sí, pero no exageremos. Hace poco inauguraron la nueva central de Pilar y ayer el gobernador puso en marcha una línea de alta tensión. Aseguran que no va a haber problemas.
-Es cierto, Juan. Pero si tiene velas, préndalas. No cuando se corte la luz, sino para pedir que no se corte cuando arranquen los partidos.
-Habla de los cortes de luz, me acuerdo del verano y me da calor...
-Por lo menos no le causo frío, Juan.
-No me toque el tema. Recuerde que nunca hice la instalación de gas natural y, mientras trabajo con el taxi, ando como loco buscando una garrafa.
-A eso iba, Juan, ahora verá que tengo razón cuando le digo que hay que estar prevenido. ¿O acaso no dijeron que este año no iba a faltar gas envasado?
-Sí, lo dijeron. Fue en el verano.

