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Un brote nuevo golpea en los equipos de salud

Continuar en fase 5 con restricciones depende de que no se desborde la capacidad para contener los brotes. Trasladarán a los pacientes por el brote en la Sucre

10 de julio de 2020 a las 12:01 a. m.
Un brote nuevo golpea en los equipos de salud

No hay nada más viejo hoy que el informe epidemiológico semanal que el ministro de Salud provincial, Diego Cardozo, adelantó esta semana para ayer por el feriado doble. Hace un siglo de 24 horas se daba cuenta de cuatro brotes activos en Córdoba y se decía que no había motivos para dar marcha atrás con ninguna flexibilización.

En un día se conocieron 11 contagios en Córdoba en el personal de salud: los nueve integrantes del equipo médico de la clínica Sucre, una enfermera que trabaja en el hospital Abel Ayerza, de Marcos Juárez –compañera de trabajo de un enfermero que ya dio positivo–, y una administrativa del hospital Rawson.

El caso de la clínica Sucre ya es un brote nuevo en sí mismo, así se encuentre algún nexo epidemiológico con alguno de los contagios por conglomerado que se produjeron en la ciudad de Córdoba y que siguen, todos los días (ayer fueron siete), sumando positivos por Covid-19.

Es un brote nuevo por los riesgos especiales que trae: en primer lugar, sobre la población vulnerable de pacientes, 38 adultos mayores, la mayoría del Pami. Pero también sobre los contactos estrechos familiares y laborales (en otros centros médicos, porque el pluriempleo es la regla en el personal de salud).

Ayer, el propio Cardozo confió que por las flexibilizaciones los equipos epidemiológicos tienen que triplicar los testeos por cada caso positivo. Si en la primera etapa de la cuarentena cada caso obligaba a hacer diagnósticos de 10 a 12 personas vinculadas, hoy esos contactos estrechos, en 14 días, van de 30 a 40.

La fase 5 con algunas restricciones en la que se define Córdoba admite la posibilidad de un incremento de casos. La condición de posibilidad de que las flexibilizaciones continúen es que no se desborde la capacidad de los equipos epidemiológicos de hacer rastreo de contactos, aislamiento y testeos.

La ocurrencia simultánea de casos complejos –como el que se acaba de agregar, de la Sucre– complica la estrategia cordobesa para transitar esta etapa de la pandemia y pone en evidencia que frente al virus, no ya victoria, ni siquiera es seguro cantar el empate.