Tecnología. Los últimos "cybers" en Córdoba: cómo se reinventan para subsistir

Adaptados al "gaming" competitivo, dos históricos locales de alquiler de computadoras en red en la Capital buscan sobrevivir en un mercado cambiante. Las expresiones de sus protagonistas.

05 de julio de 2026 a las 06:14 p. m.
Los últimos "cybers" en Córdoba: cómo se reinventan para subsistir
Cyber Fox e-Sports, uno cyber que aún está abierto en la ciudad de Córdoba.

Hubo una época en la que los cybers eran parte de la vida cotidiana. Servían para revisar el correo, chatear por Messenger, o pasar horas jugando al Counter Strike con amigos.

En barrios como Nueva Córdoba o Centro, de la ciudad de Córdoba, era común encontrar varios locales en apenas unas cuadras. Los jóvenes los habitaban como puntos de encuentro social y de acceso a tecnología que no todos podían costear en sus casas.

Así lucía el Cyberfox en la calle 27 de abril.
Así lucía el Cyberfox en la calle 27 de abril. (Gentileza)

Con la expansión de internet en los hogares primero y la llegada de los celulares después, ese modelo prácticamente desapareció. Hoy quedan apenas dos de aquellos históricos cybers en funcionamiento en la ciudad de Córdoba.

Pero ya no se parecen demasiado a aquellos locales que marcaron los años 2000: ahora, se reconvirtieron en espacios dedicados casi exclusivamente al gaming competitivo.

Reinventarse o cerrar

“Lo que había en un cyber ahora lo tenés en la palma de tu mano, con el celular”, dice Federico Pucheta, dueño de CyberFox. En su pico de popularidad, tenía tres sucursales, aunque con distintos nombres: Cross (avenida Colón 251), Krome (Vélez Sársfield al 300) y Cyber Fox (27 de Abril 200). Hoy, el único local que resiste es el primero.

Así era la sucursal de Krome, en Av. Vélez Sarsfield al 300.
Así era la sucursal de Krome, en Av. Vélez Sarsfield al 300. (Archivo La Voz)

Pucheta trabaja en el rubro desde 2005, cuando las dinámicas eran distintas. Luego de la época dorada en la que algunos cyber llegaron a tener hasta 200 computadoras, alrededor del 2013 el negocio comenzó a perder vigencia. Aunque para muchos la única opción era cerrar, para Pucheta el desafío radicaba en cómo reconvertirse.

Frente a ese escenario, instalaron 40 computadoras y se dedican exclusivamente al gaming. Abren 24 horas, todos los días y los precios rondan entre $ 2.900 la hora, $ 7.000 las tres y $ 10.500 las ocho.

A diferencia del pasado, cuando la gente podía ir al cyber y jugar durante media hora, ahora cada partida es más larga y el tiempo de permanencia se puede estirar hasta cinco o seis horas.

Además, organizan torneos semanales en los que la comunidad participa de “miniligas” y se mide competitivamente. Ahí, unas 15 ó 20 personas vuelven a ocupar las filas de computadoras del cyber.

Cyber Fox e-Sports, uno cyber que aún está abierto en la ciudad de Córdoba.
Cyber Fox e-Sports, uno cyber que aún está abierto en la ciudad de Córdoba. (Gentileza)

Fundamentalmente, explica que muchos clientes van porque, aunque el internet ahora está en las casas, no es tan sencillo ni tan económico comprar un equipo que tenga las características necesarias para ejecutar los juegos que eligen hoy.

Si antes era Counter Strike y Age of Empires, hoy es League of Legends (LOL), Counter Strike o Fortnite. Según cuenta, generalmente asisten personas que tienen entre 25 y 35 años.

Ni siquiera quienes sostienen los últimos cybers saben bien cómo es que sigue vivo el rubro.

Para Jorge Urciuolo, de HQ Sports (Mariano Moreno 295), la mística del cyber aún no desaparece. Según explica, la experiencia de jugar videojuegos en este tipo de espacios no se puede replicar en la casa. “Es distinta la experiencia de jugar con tu compañero de equipo al lado, en forma presencial. En el local sociabilizás con gente que juega a lo mismo y hacés amigos”, explica.

HQ Esports, uno de los cybers que aún está vigente en la ciudad de Córdoba.
HQ Esports, uno de los cybers que aún está vigente en la ciudad de Córdoba. (Gentileza)

Aunque el espacio existe desde 2001, para ellos la gran transformación comenzó cuando advirtieron el crecimiento de los deportes electrónicos.

"Vimos en Netflix un torneo de League of Legends y nos impactó todo lo que se movía alrededor. Empezamos a entender el fenómeno de los e-sports y pensamos que un formato así podía funcionar en Córdoba", recuerda.

Por su parte, Pucheta cree que la motivación para ir al cyber pasa estrictamente por una cuestión técnica: “La parte social la hacen dentro del juego. Hablan con sus compañeros por internet. Yo creo que vienen pura y exclusivamente por el tipo de computadora”, sostiene.

HQ Esports, uno de los cybers que aún está vigente en la ciudad de Córdoba.
HQ Esports, uno de los cybers que aún está vigente en la ciudad de Córdoba. (Gentileza)

¿Qué viene?

Para ambos, el futuro es incierto: es que ya no quedan más vetas de transformación. Pucheta admite que año a año se pregunta si debería continuar, pero por la pasión que siente por la tecnología y el rédito que le da el lugar, aún no se decide a cerrar sus puertas: “Sé que nuestra fecha de caducidad está marcada… Es un rubro en proceso de extinción”, cuenta.

Además, implica un esfuerzo económico que va más allá del espacio en sí. Tiene que mantener las computadoras, cambiarlas cada dos o tres años, hacer rotación de otros accesorios y más. “Es bastante complejo correr a la par de la actualización informática…si la gente viene por eso y nosotros no se lo podemos dar, no tendría futuro el negocio”, sostiene.

Para él, las transformaciones van a continuar, pero no dentro de un espacio físico que implique jugar de manera presencial.

Dos décadas después de la época del boom de los cybers y frente a un escenario cada vez más individualista (y paradójicamente hiperconectado), solo subsisten como tal un par en la ciudad de Córdoba.

Estos espacios viven de un nicho que sigue buscando una computadora que sea capaz de abarcar sus juegos favoritos o un espacio donde compartir una pasión que todavía resiste.