Buena idea. El truco de la botella en la mochila del inodoro que permite ahorrar agua
Una solución casera gana popularidad porque ayuda a reducir el consumo de agua en cada descarga. Cómo funciona, cuándo conviene aplicarla y qué limitaciones tiene.
Una descarga de inodoro consume entre 3 y 20 litros de agua por vez, dependiendo del tipo y antigüedad del sistema. Representa más de un tercio del uso de agua en el hogar, por lo que el volumen varía según la tecnología instalada.
Los inodoros modernos con descarga dual utilizan entre 3 y 6 litros por uso, permitiendo elegir menos cantidad para líquidos y más para sólidos. Los convencionales (estándar) consumen entre 6 y 12 litros por descarga. Y los antiguos pueden llegar a gastar entre 16 y 20 litros (o incluso más) cada vez que se tira de la cadena.
Así y todo, un sencillo truco doméstico comenzó a llamar la atención de quienes buscan reducir el consumo de agua en sus hogares. La idea es colocar una botella llena y bien tapada dentro de la mochila del inodoro.
Por qué algunos meten una botella de agua en el inodoro
La técnica, que circula desde hace años entre especialistas en ahorro doméstico, consiste en introducir una botella de plástico llena y cerrada dentro de la mochila del inodoro para reducir la cantidad de agua utilizada en cada descarga.
El principio es simple. Al ocupar parte del espacio disponible dentro del tanque, la botella disminuye el volumen de agua necesario para llenar el depósito. De esta manera, cada vez que se acciona la descarga se utiliza menos agua sin necesidad de reemplazar el inodoro por un modelo más moderno.
Cómo funciona el sistema

Para aplicar este método se recomienda llenar completamente una botella de plástico con agua, cerrarla de forma hermética y colocarla en uno de los laterales de la mochila.
Es importante que quede alejada del mecanismo de descarga y del flotador para evitar interferencias en el funcionamiento normal del sistema.
Al reducir el volumen interno disponible, el tanque alcanza antes el nivel de llenado programado y consume menos agua en cada ciclo.
Según especialistas en eficiencia hídrica, este tipo de soluciones puede resultar útil en inodoros antiguos que no cuentan con sistemas de descarga de bajo consumo incorporados.
Cuándo no conviene usarlo
No todos los inodoros son compatibles con este truco. Los modelos más modernos suelen estar diseñados para funcionar con una cantidad específica de agua en cada descarga, por lo que alterar ese volumen podría afectar su rendimiento y disminuir la capacidad de evacuación de residuos.
Además, muchos equipos actuales ya incorporan mecanismos de ahorro que hacen innecesaria cualquier modificación adicional.
Por ese motivo, antes de implementar la medida, se aconseja verificar el tipo y comprobar que la botella no interfiera con ninguno de los componentes internos.
Otras formas de reducir el consumo de agua

Aprovechar los sistemas de doble descarga presentes en muchos inodoros modernos. Estos permiten utilizar aproximadamente tres litros de agua para descargas pequeñas y seis litros para las completas.
También se recomienda utilizar la opción de descarga interrumpible cuando esté disponible, lo que permite detener el flujo antes de vaciar toda la cisterna.
Otra práctica habitual consiste en evitar arrojar residuos como pañuelos descartables, hisopos, toallitas o elementos similares al inodoro ya que esto obliga a realizar descargas adicionales y aumenta el consumo de agua.




