Temas del día:

Tres historias entre el infierno de Yacanto

Juan Pereyra es misionero y peón de un aserradero en Carahuasi, cerca de Villa Yacanto, en Calamuchita. 

12 de septiembre de 2013 a las 08:45 a. m.
Tres historias entre el infierno de Yacanto
Nada. Juan Pereyra, ayer, parado donde estaba su casita, vecina al aserradero donde trabajaba. Todo se quemó (La Voz).

Ese aserradero se quemó por completo y la vecina y precaria casa de Juan fue consumida por las llamas. Su perro murió bajo una cama.

A cientos de metros de ese lugar, Sebastián trataba ayer con algunos colaboradores de apagar pequeños focos que habían quedado prendidos tras el paso arrollador de las llamas. En su campo cría ganado y tiene una forestación de pinos. “El paisaje es otro, todo negro, lleno de cenizas. Estamos caminando sobre el piso caliente. El lunes vinimos a tratar de hacer algo pero era imparable. Rompimos alambrados y soltamos vacas y caballos, algunos se salvaron huyendo y otros murieron acá”, señaló. Una casita también resultó quemada, como los pinos que la rodeaban.

Unos kilómetros más allá, ya en Villa Yacanto, Sebastián Martínez vio hacerse humo los dos aserraderos de su familia. “Se quemó todo, sólo salvamos dos camiones y dos palas. Sentimos una gran impotencia, estaban los bomberos y como 70 vecinos pero no había agua para parar eso”, dijo, y lamentó que no llegaran más refuerzos a tiempo a esa zona.

“De un lado teníamos al diablo y del otro a Dios, porque no falleció nadie. No se podía creer que el fuego entrara por tantos lados al pueblo; no era un solo frente, eran muchos, fue terrible ”, comentó amargado.

La familia Martínez tenía dos aserraderos, uno pegado al otro, que fueron consumidos casi en su totalidad. Sebastián dice ahora que intentarán reconstruir uno, aunque aclaró que después de esto “queda poca madera en Calamuchita”.