"Trabajar para los demás me gratifica el alma"
Mariela Gallino busca padrinos que ayuden a estudiar a jóvenes de escasos recursos en Alta Gracia. Dice que la hace feliz mediar entre quienes pueden colaborar y los que más necesitan.
Mariela Gallino es, hace seis años, voluntaria de la Fundación Effetá, una organización que promueve el acceso a la educación en el nivel medio para los jóvenes de sectores vulnerables que viven en Alta Gracia. Actualmente es la responsable del Programa Padrinos y su función es gestionar y encontrar personas que ayuden económicamente a jóvenes de escasos recursos que quieren estudiar en el Instituto Agrotécnico Padre Domingo Viera, en Alta Gracia.
También participa en la campaña de recolección de papel que realiza esta organización. Juntan libros, revistas y papel que donan empresas y organismos gubernamentales.
Hace 10 años, cuando comenzó a ser voluntaria, trabajaba en atención al público en una institución bancaria.
“Necesitaba hacer algo solidario en mi vida. Hablé con el padre Andrés Toledo, que en ese momento era párroco de la parroquia de Fátima de Alta Gracia y uno de los fundadores de Effetá. Empecé a colaborar participando en la organización de eventos y en la búsqueda de padrinos”, relata.
Cambio. Mariela tiene 43 años, es ama de casa y vive en Alta Gracia con su familia. Está casada con Martín, que también es voluntario de Effetá y tienen cuatro hijos: Facundo (14), Juan Cruz (12), Candelaria (10) y Consuelo (8). "Mi hijo más grande me ayuda a asentar los pagos de las cuotas de los padrinos en Excel y mis hijas me ayudan en la campaña de recolección del papel a juntar guías telefónicas", dice orgullosa.
Para ella, la educación y el trabajo digno son fundamentales para que las personas tengan calidad de vida. “Ahora tenemos 86 chicos becados en el colegio y estamos orgullosos de que el proyecto funcione”, subraya. Y habla de lo gratificante que es la relación que se establece con los padrinos. “Hay algunos que prefieren mantenerse en el anonimato y optan por no conocer a los chicos personalmente porque temen encariñarse con ellos”, explica.
Con nombre y apellido. No obstante, ella cree que es positivo que los estudiantes sepan quién es la persona que los ayuda a completar sus estudios. "Se genera un vínculo muy especial. Me siento feliz hacer de nexo entre los que pueden ayudar y los que necesitan", confiesa la voluntaria.
Los jóvenes, en su mayoría, están agradecidos por tener la posibilidad económica de estudiar en una escuela agrotécnica. Cuenta que uno de los chicos becados, Benjamín, preguntó quién era su padrino.
“Cuando le contamos, nos respondió: ‘Me imagino el corazón que tendrá para hacerme un regalo y pagarme el colegio sin conocerme”.
Cuenta la historia de Cristian, otro becado que al enterarse quién era su madrina, fue a saludarla personalmente a su casa de Alta Gracia en Nochebuena. “Ella me llamó y me preguntó quién le había dicho a Cristian que ella era la madrina. ‘¿Por qué?’, le pregunté preocupada. Y ella me dijo que él la había hecho la persona más feliz de su vida”.
Para la voluntaria la clave es trasmitirles a los estudiantes la importancia que tiene tener un padrino que los ayude económicamente a estudiar.
“Si bien la mayoría de los jóvenes les agradecen con cartas de agradecimiento o por teléfono, el desafío es que tomen conciencia que si bien estudiar es un derecho, es una bendición que tengan un padrino o madrina que los ayude. Tienen que aprender a valorar la educación”, advierte.
Mariela recuerda que antes de hacer este voluntariado trabajaba muchas horas fuera de su casa. “El gran cambio cuando dejé ese trabajo fue darme cuenta que aunque resigné recursos económicos, en esta tarea trabajo para los demás y esto tiene grandes gratificaciones para el alma”, reconoce.
Destaca el compromiso de toda la comunidad educativa del Instituto Agrotécnico Domingo Viera. “Están muy involucrados con la inclusión social, con el amor y el compromiso hacia la educación”, considera.
Quiénes son
Fundación Effetá. Desarrolla proyectos de promoción social y actividades educativas para niños de escasos recursos de Alta Gracia. Nace en 2005 a través de un grupo de amigos cercanos al Padre Andrés Toledo. Se agrupan preocupados por los coletazos de la crisis de 2001. Tienen 210 alumnos y hay 86 padrinos.
Tres líneas de acción. Del Aula a la vida, De la tierra al trabajo y Del Taller al Futuro.
Qué necesitan. Equipamiento para dos aulas que se inaugurarán en marzo: 70 sillas y mesas de fórmica, pizarrones, escritorios para docentes, equipo de audio y más padrinos; www.effeta.org.ar; [email protected]; (03547) 424055.

