Salud. Trabajar menos horas se asocia con menor obesidad: los datos de 33 países en 30 años
Un estudio australiano presentado en Estambul analizó la relación entre jornada laboral y peso corporal entre 1990 y 2022 en países de Europa, América y Asia-Pacífico.
Una reducción del 1% en las horas de trabajo anuales se asocia con una disminución del 0,16% en las tasas de obesidad en los países de Europa, América, Asia-Pacífico, según un estudio de la Universidad de Queensland, Australia.
La investigación analizó datos de 33 países durante el período 1990–2022, utilizando fuentes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la FAO y el Banco Mundial.
Los países que menos trabajan tienen menos obesidad

En 2022, los países con menor cantidad de horas trabajadas al año fueron Alemania (1.340), Noruega (1.422), Bélgica (1.422), Suecia (1.436) y los Países Bajos (1.450). Todos ellos presentan tasas de obesidad por debajo del 20%.
En el otro extremo, los cinco países con mayor cantidad de horas trabajadas fueron Colombia (2.282), México (2.226), Costa Rica (2.149), Chile (1.966) e Israel (1.891), varios de los cuales superan el 30% de obesidad adulta.
Al analizar los datos por sexo, el impacto de la reducción de las horas de trabajo es mayor en los hombres: una reducción del 1% en las horas anuales se asocia con una disminución del 0,23% en la obesidad masculina, frente al 0,11% en las mujeres.
Por qué la jornada laboral influye en el peso

Los autores identifican tres mecanismos principales: menos tiempo disponible para hacer actividad física, mayor estrés laboral y una mayor dependencia de alimentos ultraprocesados o de rápida preparación.
Las jornadas largas también elevan los niveles de cortisol, hormona asociada al aumento de peso y a los atracones vinculados al estrés.
Un dato contraintuitivo del estudio es que el consumo nacional de energía y grasas no mostró una buena correlación con las tasas de obesidad. Países latinoamericanos de la OCDE consumen menos calorías que varios europeos, pero tienen tasas de obesidad más altas.
Qué proponen los investigadores
Los autores señalan que los resultados exigen respuestas de política pública más amplias: mejorar el equilibrio entre vida laboral y personal, promover el transporte activo y rediseñar los entornos alimentarios.
El estudio es de tipo observacional (establece asociaciones, no causalidad directa) y los propios autores reconocen que factores culturales, económicos y de infraestructura local modulan los resultados en cada país.
En Argentina, el exceso de peso afecta a más del 60% de la población adulta, con una prevalencia de obesidad que ronda el 25-30% según datos recientes de 2024-2026. Estudios indican que 6 de cada 10 adultos presentan sobrepeso u obesidad, con un crecimiento constante en las últimas décadas.



