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Soledad, enemigo psicológico de los adultos mayores

No es un riesgo que las personas mayores vivan solas en cuanto a su capacidad de subsistencia, pero sí con relación a su sociabilidad. Es una de las conclusiones del informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina que elabora la Universidad Católica Argentina (UCA).

03 de noviembre de 2016 a las 12:51 a. m.
Soledad, enemigo psicológico de los adultos mayores
Vivir solos. La soledad potencia la insatisfacción con relación a las necesidades de afecto y de cariño en la población de adultos mayores, indica un informe de la UCA. (AP)

De acuerdo con un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA), no es un factor de riesgo que los adultos mayores vivan solos en cuanto a su capacidad de subsistencia, vivienda, hábitat y salud. Pero sí hay indicadores psicológicos, en la relación con otras personas y con la sociabilidad, que arrojan resultados preocupantes. La mayor vulnerabilidad hallada en el estudio en cuestión es que vivir en soledad potencia la insatisfacción con relación a las necesidades de afecto y de cariño.El informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina dado a conocer recientemente, hecho sobre la base de los estudios del Barómetro de la Deuda Social con las Personas Mayores, se denomina: "Personas mayores que viven solas en la Argentina actual: ¿vivir solo es un factor de riesgo para la integración social?". Estudios anteriores aclaran que el sentimiento de soledad no es lo mismo que estar solo, sino que se vincula con la soledad emocional.El informe destaca que los adultos mayores que viven solos representan un quinto del total poblacional de este segmento etario. Se trata de personas que, en su mayoría, no vivieron solas toda su vida, sino que están solas en la vejez.Entre los datos, figura que quienes residen solos tienen mayor tendencia a sentirse poco o nada felices, mayor dificultad para tener proyectos personales y mayor propensión a sentirse solos.Además, estos adultos mayores carecen, más que el resto, de las relaciones sociales óptimas para una buena vejez. "Acusan un déficit elevado en sus capacidades: necesitan de alguien que les muestre amor y afecto, les aconseje cómo resolver sus problemas personales o los informe para entender una situación, y los ayude en las tareas domésticas", indica el informe.Luego agrega: "Son personas más propensas a sentir que sus familias no los tienen en cuenta en los procesos de toma de decisiones familiares, se despreocupan por su salud y no los incluyen en cuestiones vinculadas con la comprensión afectivo-emocional". Desvalorizados Asimismo, los adultos mayores que viven solos "se sienten más desvalorizados en su capacidad para cuidar a otros, sean o no familiares".Son situaciones objetivas de soledad: viudez, pérdida de los padres ancianos, separación, no conformación de núcleo conyugal y salida de los hijos del hogar.Se indica que suele haber voluntad personal para vivir en soledad, porque permite un amplio grado de libertad, independencia y autonomía, lo cual suele ser una sensación agradable. Otras veces se vive solo por obligación circunstancial, por ejemplo, a causa de la incorporación al mercado laboral de los hijos, la falta de espacio en viviendas familiares modernas o para no quebrar–como producto de la convivencia– el bienestar relacional con la familia.El hecho de residir toda una vida en la misma vivienda o barrio guarda un fuerte peso subjetivo y motiva a elegir la vida en soledad cuando se perdió al cónyuge en la vejez. Algunos números Una de cada cuatro personas mayores se siente sola con frecuencia (social y emocionalmente), sin tener a quién acudir. Felicidad. El 17,9 por ciento se siente poco o nada feliz (es decir, casi uno de cada cinco). Ánimo. El 23,1 por ciento padece malestar psicológico, pero esto no implica necesariamente una mayor aparición de síntomas de ansiedad y depresión. Proyectos. Un 27 por ciento tiene déficit de proyectos personales, percepción subjetiva de incompetencia para proponerse metas y objetivos en procura del bienestar personal. Afecto. El 27,9 por ciento ve poco o nada satisfechas sus necesidades de afecto y cariño. En tanto, el 37 por ciento tiene poco o nada cumplidos sus requerimientos de recreación. Además, sienten mucho más que sus entornos familiares se despreocupan de su salud (25,6 por ciento). Valoración. El 46,6 por ciento considera que su palabra o su opinión es poco valorada. Uno de cada cinco declara no tener amigos. El 66,7 por ciento no realiza ejercicios físicos. Grupos etarios Predominan las edades más avanzadas entre quienes viven solos: el 56,4 por ciento tiene entre 60 y 74 años, mientras que el 43,6 por ciento, 75 años o más.Dos de cada tres son mujeres (67,5 por ciento).Según el censo 2010, la proporción de mayores solos alcanza el 18,8 por ciento. Es más frecuente en la ciudad de Buenos Aires (25,9) y menos frecuente en el noroeste argentino (13).La incidencia de hogares unipersonales es mayor entre mujeres (22,5 por ciento) que entre varones (13,8), y es más alta en edades más avanzadas (15,7 por ciento de quienes tienen entre 60 y 74 años; contra 25,7 de quienes tienen 75 años y más).

Indicadores médicos en la última etapa de la vida

El 15,8 por ciento de los adultos mayores no realizó al menos una consulta médica durante el último año. La vejez es mejor entre quienes finalizaron la educación secundaria: 20,6 por ciento.