Sin monedas, el cospel a $ 2,20 complica la entrega de vuelto
Los comercios venden la ficha sólo con cambio y si no, entregan golosinas.
La falta de cambio, en especial de monedas, es un problema de larga data y que con una inflación creciente afecta aún más, tanto a comerciantes como a consumidores. Por estos días, y al menos hasta el martes, con el último precio del cospel a 2,20, las monedas se han convertido en el tesoro más preciado en los quioscos, quitándole protagonismo a la ficha dorada que en su momento no se encontraba en ninguna parte. Las monedas de 10 centavos son las más difíciles de conseguir, aunque también las de 25 y de 50 centavos. Las de cinco, "casi ni se ven", coinciden los comerciantes que ni siquiera uso le dan ya."Estamos desesperados por las monedas; faltan todas, las de 10, 25, 50 y las de un peso también", se quejaba ayer Marcela, al frente de un comercio sobre Vélez Sársfield. "Primero pedimos monedas, y si el cliente tampoco tiene, le ofrecemos vender el cospel con algo más o directamente no se vende", cuenta, y agrega que "aunque muchos creen que tenemos y no las queremos dar, no es así".Luis Oliva, de la Cámara de Comercio de Córdoba, dijo que el problema "afecta a todos los negocios, pero todavía más a los que venden por montos pequeños". Indicó que los comerciantes "peregrinan todas las mañanas por los bancos tratando de conseguir monedas, o arreglan con los que abren las puertas en los taxis o limpian los vidrios en las esquinas para que se las cambien dándoles algo extra".Oliva afirmó que "la gente se resiste a recibir caramelos o chicles cuando la compra es pequeña pero ya es parte de la realidad". El gerente de la entidad señaló, además, que "en la última gestión que se realizó ante el Banco Central ni siquiera hubo una respuesta; según ellos, la cantidad de circulante en monedas es el adecuado".Cristian Luna, del negocio de Vélez Sársfield 56, dijo que "si el cliente no quiere caramelos como cambio, directamente no se vende" y opinó que con el cospel en dos pesos "era más fácil la venta".Por su parte, Gustavo, expendedor de cospeles frente a la Plaza San Martín, aseguró que como ellos no tienen golosinas para dar de vuelto, "se ofrece vender cinco fichas (11 pesos) y con eso se evita tener que dar monedas".El vendedor de un quiosco de la esquina de Vélez Sársfield y 27 de Abril dijo, en tanto, que "ya era sabido" que con el cospel a 2,20 iba a empeorar el problema. "Si la gente viene por un cospel ya sabe que tiene que traer cambio", informó.Desde el martes próximo, los viajes en colectivos urbanos pasarán a 2,50 pesos, como estaba previsto. Los vendedores creen que se solucionará parte del problema porque para dos cospeles ya no harán falta monedas.

