"Sin este taller, Mario Allan se moría"
“Te desespera que se vayan sin conocimiento, porque sabés que van a volver con ese bebé, si no es a este hospital, será a otro”.
"Te desespera que se vayan sin conocimiento, porque sabés que van a volver con ese bebé, si no es a este hospital, será a otro". La que habla es Stella Stutz, el alma mater del proyecto en Córdoba. Tiene 50 años y hace 26 que es enfermera. Siempre trabajó en la Maternidad Provincial y sabe que la sencillez de las explicaciones a los papás son la clave. También son sinceras: malos cuidados o demoras en acudir al hospital pueden causar bronquiolitis o neumonía, y eso es la tercera causa de muerte en los bebés.Lo primero que les enseñamos, cuenta Stella, es que hay que lavarse las manos. "Los virus duran seis horas y si no se lavan las manos pueden llegar a enfermar a los bebés". "Yo les digo que está todo bien con los familiares que quieren conocer al bebé, pero tienen que lavarse las manos", dice. Y hasta tiene una receta, que le dio una mamá del curso: poner cartelitos en la casa, para evitar la molestia de andar mandando a los familiares.Después, tienen que reconocer la respiración: una normal de una agitada. "Cuando el bebé se agita, tiene aleteo nasal, se le ponen azulados los labios o las uñas o se le hunde al medio de las costillitas (retracción intercostal) es porque están haciendo un gran esfuerzo para compensar el oxígeno que no entra", explica. "Si dejan pasar el tiempo y no van al médico, llegan a la madrugada con un paro respiratorio", asegura.Y se acuerda de Mario Allan, un bebé que nació con bajo peso y se fue a su casa con displasia broncopulmonar, una lesión en los pulmones que sufren cuando han estado más de 28 días con oxígeno. "La mamá supo reconocer que la respiración era anormal y vino a tiempo. Si no hubiera recibido los talleres, ese bebé se moría", dice, con un orgullo invisible por lo que hace.Los talleres van más allá todavía y se habla de lactancia, de vacunas, alimentación y de diarreas, entre otros temas.

