Sería bueno saber para qué lado salimos corriendo
Todos los edificios, los estadios, los hospitales debieran tener una serie de instrucciones para saber si hay que quedarse bajo el marco de una puerta o salir corriendo hacia la calle.
–Yo, caminaré entre las piedras, hasta sentir el temblor... –¿Qué le pasa? ¿Revivió el amor por Soda Stereo?–No, Cacho, usted sabe que prefiero el rock antes que el pop. Pero no se trata de música.–Bueno, pero si está tarareando una canción de la banda que lideró Gustavo Cerati no tengo otra que pensar en música.–Me acordé de la canción por el temblor de ayer. Sólo por eso.–¿Usted lo sintió?–Sólo un poco de mareo o sensación de presión baja, Cacho, pero no me di cuenta de que algo temblaba. En realidad, tomé dimensión cuando vi en televisión el desastre que había causado en Chile.–Tuvo suerte, entonces, porque yo estaba tomando mates en un cuarto piso y, de pronto, parecía que el edificio se había transformado en una licuadora.–Me imagino la desesperación, Cacho. Debe haber salido corriendo.–Bueno, en realidad todos salieron corriendo. Se llenaron las veredas del Centro, de Nueva Córdoba. Todo el mundo en la calle, mirando y preguntando.–Justo por eso me acordé de la canción y su origen: un gran terremoto que sacudió México en la década del '80.–¿Qué tiene que ver aquello con lo que sentimos en Córdoba?–Pensaba, Cacho, en el desastre que ocurrió y en lo lejos que estamos de prevenir algo así.–¿A qué se refiere?–A que cuando la tierra tiembla, en Córdoba no sabemos qué hacer, para dónde salir.–Tiene razón. En el edificio donde estaba, la gente no sabía qué hacer, incluso cuando empezaron las réplicas, esos temblores más leves que llegaron un rato después.–Está claro, Cacho, que Córdoba no tiene el riesgo sísmico de provincias como San Juan o las distintas regiones chilenas, pero no hay ningún protocolo visible.–Bueno, me contaron de la desesperación que hubo el miércoles a la noche en un hospital cordobés, donde tampoco nadie sabía bien qué hacer. ¿No habrá ningún manual de procedimientos para actuar en casos como ese?–Si lo hay, lo mejor sería hacerlo visible, Cachito. Todos los edificios, los estadios, los hospitales, debieran tener una serie de instrucciones para saber si hay que quedarse bajo el marco de una puerta o salir corriendo hacia el medio de la calle.–Usted decía que en Córdoba no hay tanto riesgo.–Sí, pero no me jugaría tanto. Algunas fallas geológicas hay. Incluso hay una que, aunque no es muy importante, tiene una particularidad.–¿De qué me habla?–De la falla de Santa Rosa de Calamuchita.–¿Qué tiene de particular?–Pasa justo por la central nuclear de Embalse.

