Celebraciones. Semana Santa y Pésaj 2026: por qué este año coinciden y qué significa esta rara sincronía
En abril de 2026, el calendario lunar y el solar se alinearán para que el Domingo de Resurrección ocurra en medio de la festividad judía de Pésaj.
El calendario litúrgico de 2026 presentará una particularidad que ocurre sólo en determinados ciclos. Resulta que la Pascua judía (Pésaj) y la Semana Santa cristiana (también la Pascua cristiana) se celebrarán casi en simultáneo.
Mientras que el Domingo de Pascua de Resurrección será el 5 de abril, la festividad hebrea comenzará con el primer Séder la noche del 1º de abril.
Esta sincronía, que genera interés tanto en el ámbito religioso como en el astronómico, implica que los días más sagrados del cristianismo, Jueves Santo (2 de abril) y Viernes Santo (3 de abril), transcurrirán durante la semana de Pésaj.
El calendario de abril 2026

Para la comunidad judía, el Pésaj en 2026 se extenderá desde la tarde del 1º de abril hasta el 9 de abril (del 15 al 22 de Nisán). Los primeros y últimos dos días son considerados festivos no laborales, mientras que los intermedios se denominan Jol Hamoed.
Por su parte, la Iglesia Católica iniciará la conmemoración el 29 de marzo con el Domingo de Ramos. La secuencia continuará con el Triduo Pascual, culminando el domingo 5 de abril, fecha en que los cristianos celebran la resurrección de Jesús.
La explicación astronómica
Esta coincidencia se fundamenta en la diferencia entre el calendario hebreo (lunar) y el gregoriano (solar). La variabilidad de las fechas responde a un sistema astronómico y teológico que busca armonizar los ciclos de la luna y el sol.
Cada cuatro años, el calendario hebreo ajusta un mes extra (Adar II) para alinear las fechas de sus festividades con las estaciones solares. El Pésaj se celebra siempre en la primera luna llena tras el equinoccio de primavera del hemisferio norte.
Raíces históricas y diferencias

Históricamente, el Concilio de Nicea (325 d.C.) buscó unificar el cálculo de la Pascua cristiana. En aquel entonces se decidió desvincularla del calendario judío para establecer una fecha independiente, aunque manteniendo la referencia lunar.
A pesar de la coincidencia temporal, ambas celebraciones conmemoran hechos distintos. El Pésaj recuerda la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud en Egipto. En cambio, la Semana Santa conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Expertos señalan que la coincidencia refuerza la conexión histórica entre ambas tradiciones, recordando que la Última Cena fue, según los Evangelios, una celebración de la pascua judía. En ese contexto, se considera que Jesús reemplazó los antiguos ritos por los nuevos fundamentos de la fe cristiana.




