Seis días de un ánimo especial
Tanta agitación que se vive en las terminales de colectivos, en los aeropuertos y en las rutas, tanta expectativa en los principales centros turísticos, tiene también otros condimentos. Alejandro Mareco.
Son seis días corridos de almanaque libre; seis días para reposar, ir, venir, andar, estar. Esa es la puerta principal que se abre en esta Semana Santa que empalmará con el feriado del 2 de abril –día de afirmación de nuestros derechos sobre las Islas Malvinas. Pero tanta agitación que se vive en las terminales de colectivos, en los aeropuertos y en las rutas, tanta expectativa en los principales centros turísticos, tiene también otros condimentos.Claro que el fin de semana extralargo es, en sí mismo, la oportunidad de unas minivacaciones y, si tenemos en cuenta las dificultades para hacerse de dólares, sonoro es el llamado que llega desde distintos destinos turísticos argentinos que tienen para ofrecer los más diversos paisajes, con sus respectivas maneras de ser.Sin embargo, esta vez, acaso más que nunca, la Semana Santa atrae por su contenido religioso. Es que, y esto no es ningún descubrimiento, la elección de un papa argentino, que en la piel de Jorge Mario Bergoglio se entronizó como Francisco, ha hecho reverdecer algunas convicciones, sentimientos y la fe católica que tantos argentinos profesan. Señales. De varias maneras, hay señales que indican que la provincia de Córdoba, su capital y las sierras vivirán unos días esplendorosos, colmados de visitantes. Es que, entre el paisaje todavía verde y soleado que el final de marzo pone en escena en la geografía cordobesa, hay muchos rincones donde se cobija la historia de la Iglesia Católica en estas tierras. Atesora en especial los testimonios que los jesuitas dejaron de su tarea (Bergoglio, originalmente, fue sacerdote de la orden de la Compañía de Jesús; residió incluso más de un año en la ciudad de Córdoba) que hoy pertenecen al mundo, pues fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 2000. En ese sentido, además de las atracciones programadas en general, hay una abundante propuesta artística en capillas y museos. Así, la vieja Córdoba religiosa volverá a decir presente en el ánimo de estos días.

