Se aprobó el matrimonio homosexual
El cambio en el Código Civil se impuso en el Senado por 33 votos a 27. Permite casarse y adoptar a personas del mismo sexo.
Buenos Aires. El Congreso Nacional sancionó esta madrugada la ley de matrimonio igualitario, que equipara los derechos civiles de las parejas homosexuales a los de las parejas heterosexuales. Tras un debate maratónico de 15 horas, se impuso agónicamente la posición favorable a la norma que tuvo media sanción de la Cámara Baja el 5 de mayo. De esta manera, la Argentina pasó a ser el noveno país de todo el globo que autoriza el casamiento de los gays y de las lesbianas.
El Gobierno nacional impulsó la ley, pero el proyecto no fue redactado por legisladores oficialistas sino por dos diputadas de la centroizquierda, Vilma Ibarra y Silvia Ausburger (esta última de mandato cumplido). Recién este año la Casa Rosada hizo suya esta propuesta y la impulsó primero, con éxito, en Diputados.
El bloque oficialista que conduce Miguel Pichetto votó dividido y la ley fue sancionada gracias al apoyo adicional de 5 senadores de la UCR y 8 de bloques minoritarios como los dos del Frente Cívico de Córdoba (Luis Juez y Norma Morandini). El resultado fue 33 votos a favor del matrimonio homosexual y 27 en contra.
Benefició a la posición sostenida por la Casa Rosada la abstención de tres senadores que todos creían que votarían para rechazar el matrimonio homosexual: la rionegrina María José Bongiorno, la chubutense Graciela Di Perna y el chaqueño Fabio Biancalani, quienes prefirieron no votar ni por el Sí ni por el No porque propiciaban la vía de la unión civil.
En el grupo de senadores que anticiparon su rechazo a la ley se produjeron también llamativas ausencias como las del riojano Carlos Menem, que pasó media hora por su despacho y luego de hablar con Pichetto se retiró del Congreso, y la del radical de Santiago del Estero Emilio Rached, quien no dio explicaciones y también se marchó. Algunos adujeron que la salida de Rached fue un gesto del radicalismo para permitir la sanción de la norma, aunque sólo 5 de los 18 legisladores del centenario partido estaban de acuerdo con la ley.
En rigor, la Cámara de Senadores consideró ayer en primer término el dictamen de la comisión de Legislación General que aconsejó el rechazo de la media sanción de la Cámara Baja. Pero como los votos en contra de este despacho fueron menos que los a favor, el pleno de los senadores votó inmediatamente por el dictamen que recomendó la sanción definitiva de la boda gay y la ley quedó aprobada.
La Casa Rosada libró una fuerte puja con la Iglesia Católica por la ley de casamiento gay que llevó tanto a Néstor como Cristina Kirchner a polemizar con el cardenal Jorge Bergoglio y varios obispos. Atento a esto, Pichetto criticó a obispos como Héctor Aguer o Antonio Marino, a quienes consideró “personajes de las tinieblas”.
Pero la influencia de la curia en muchas provincias dejó a los Kirchner sin soldados clave como el formoseño José Mayans, el jujeño Guillermo Jenefes y el puntano Daniel Pérsico, quienes votaron en contra de la ley (la misionera Elida Vigo, hermana de la esposa del gobernador Juan Schiaretti, directamente no asistió a la sesión).
La mayoría de los votos contrarios a la boda homosexual salieron del radicalismo, mientras que el peronismo en su versión oficialista y en su variante díscola aportó números similares.Pichetto dijo que la cláusula de "objeción de conciencia" que se puso en el dictamen de unión civil era de un "estado totalitario como la Alemania nazi". Esto provocó la ira de la mujer, quien terminó llorando.
Luego de su aprobación en general, los diputados pasaron a discutir el articulado de la modificación del Código Civil.

