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Comer con menos sal para estar más sanos

La ingesta excesiva de sal es una de las principales causas de la hipertensión arterial. En la Argentina, esta enfermedad causa más de 52 mil muertes cada año.

22 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Carolina Stegman (Especial)
Comer con menos sal para estar más sanos

Cada argentino consume entre 12 y 13 gramos de sal por día, o sea más del doble de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En ese contexto, el Ministerio de Salud de la Nación lanzó la campaña "Menos Sal, Más Vida" para prevenir en forma masiva enfermedades cardiovasculares, y promover la producción de pan artesanal con menos cantidad de sodio, junto a la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (Faipa) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), con el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). "Bajar sólo un gramo de sal en el consumo diario de toda la población evitaría unos 20 mil eventos cardiovasculares y cerebrovasculares por año y cerca de dos mil muertes", indicó el subsecretario de Prevención y Control de Riesgos del Ministerio de Salud, Gabriel Yedlin, al lanzar la campaña."Es falsa la idea de que sólo los que tienen presión alta deben restringir o evitar el consumo de sal", explicó el director de Promoción de la Salud y Control de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud, Sebastián Laspiur, en esa oportunidad. Mucha sal, mucho daño. El 60 por ciento de la sal que se consume viene en alimentos procesados, y el pan es uno de ellos. El principal problema que trae el consumo excesivo de sal es la hipertensión arterial, que a su vez termina por producir daño renal. Y provoca, además, la retención de líquido, edemas y aumento de peso."Hay datos estadísticos alarmantes respecto de los daños que provoca la ingesta exagerada de sal. El 25 por ciento de la población mundial tiene hipertensión arterial y se sabe que en el 2025 esa cifra se elevará al 60 por ciento. En Argentina se sabe que la hipertensión arterial causa 52.300 muertes por año. Por eso es fundamental la prevención", señaló el jefe de Nutrición y Actividad Física de la División Nutrición del Hospital de Clínicas de Buenos Aires, Juan Carlos Palombo.El nutricionista informó que en 2006 el Ministerio de Salud de Córdoba inició una encuesta domiciliaria sobre los factores de riesgo en la hipertensión arterial, que luego fue adoptada por otras provincias, en la que intervino la Cátedra de Nutrición del Clínicas. El estudio incluyó a 50 mil mayores de 18 años y los resultados indicaron que el 65 por ciento no tenía hipertensión; que casi el 24 por ciento había tenido un pico hipertensivo y más del 11 por ciento ya tenía la enfermedad. También se observó que el 45 por ciento de la gente le agregaba sal a las comidas antes de probarla. Sumando gramos. "Hay mucha gente que dice que si no le agrega sal a la comida no puede comer; y eso indica que es esencial cambiar los hábitos", advirtió Palombo. Para prevenir la hipertensión se debe consumir menos de 2.300 miligramos de sodio por día, según la Sociedad de Hipertensión Arterial Americana. La sal de mesa es cloruro de sodio y por cada gramo de sal común hay 400 miligramos de sodio y 600 de cloro. Entonces, hay que consumir menos de seis gramos de sal al día. Y un régimen hiposódico debe ser menor a dos mil miligramos, es decir menos de cinco gramos."Lo que hay que hacer es sumar en el día los miligramos de sodio que tiene cada alimento. Así, la leche cada 100 centímetros cúbicos tiene 23 miligramos de sodio; el queso de rallar tiene 1.100 miligramos de sodio cada 100 gramos; y el jamón crudo 1.300 miligramos cada 100 gramos. Es fundamental saber qué se come para prevenir la enfermedad", aseguró. Hasta el agua mineral. Todo alimento en conserva, a su vez, tiene un conservante denominado benzoato de sodio. Los fiambres, los embutidos (como las salchichas, hamburguesas, chorizos) tienen mucha sal. Y también los quesos maduros (patearás, fontana, de rallar) poseen una alta proporción de sodio. A la lista hay que agregar la manteca, que tiene mucho sodio, igual que el pan."El pan que se compra en la panadería posee 280 miligramos de sodio cada 100 gramos. En un kilo de pan puede haber hasta 2800 miligramos. Y si bien la persona no se va a comer un kilo de pan, dos o tres panes en el día es muy posible que consuma. Entonces sacar la sal de las harinas en una pequeña proporción es una buena medida. Ahora bien, a mucha gente no le gusta el pan sin sal, entonces hay que darles gusto y sabor a los alimentos. Una buena estrategia sería amasar el pan y saborizarlo con orégano o cebolla, por ejemplo", recomendó el nutricionista.Se puede cocinar sin sal y, en su lugar, condimentar con especias como la pimienta, el perejil, el ajo. O cocinar sin sal y agregarle un poco de sal modificada, con menos sodio, al comer. Y también se pueden elegir alimentos como la leche, algunas verduras y frutas a los que no haya que agregarles sal.Otra de las cosas a tener en cuenta es el agua mineral."Es común ver a mucha gente ingerir grandes cantidades de agua mineral. Si la persona consume tres litros de agua mineral puede estar aportando hasta mil miligramos de sodio, lo que nunca es difundido por la industria. Por esto, hay que fijarse en la composición nutricional de todos los alimentos y las bebidas. En tanto, las bebidas para deportistas deben ser consumidas justamente por personas que practican deportes; si voy a dar dos vueltas a la manzana no es necesario tomar bebidas con sales minerales", graficó Palombo. Los medicamentos también. Hay medicamentos con sodio en su composición. Por eso, hay pacientes que consultan por presión alta aún cuando toman medicación para bajarla, porque pueden haber ingerido otros fármacos que tienen sodio. "Hay que fijarse en todos los medicamentos que se toman, porque muchos tienen conservantes en base a sodio. Si a esto se le suma el agua mineral y los alimentos que no se sabía tenían mucha sal, al final del día la cifra es muy alta", advirtió.