Salen a controlar las patillas, borceguíes y uniforme de policías
En la Jefatura, crearon una brigada que vigila, inspecciona y sanciona a los propios uniformados.
El policía caminaba rápido por el centro de la ciudad. Llegaba tarde a la comisaría. De pronto, un hombre de traje le cortó el paso, mientras le mostraba su credencial: "Dígame, oficial, ¿su pantalón no tiene que ir dentro del borceguí?". "Véame mañana en la oficina. Está apercibido. La próxima, arresto", dijo el de traje, sin dar tiempo a respuesta alguna del uniformado.........................................El oficial, con años de antigüedad, bajaba una escalera en Jefatura, cuando un hombre lo paró en seco. "¿Sus insignias, sargento?". De nada valieron las explicaciones del suboficial. Apercibimiento y punto..........................................El muchacho salía apurado de la misma Jefatura. "Alto, ¿su credencial?", lo paró un policía. "¿Qué credencial?", respondió el joven. "¿No sos policía de civil?", dijo el uniformado. "No papá, vine a sacar un certificado", contestó el chico y se fue................................... Así funciona desde hace días una nueva brigada en la Policía: la División Control de Servicio Operativo. ¿La misión? Sorprender, controlar y sancionar (apercibir) a policías que cometen faltas leves, como no tener el uniforme bien planchado, llevar las patillas mal cortadas, tener el borceguí manchado, un afeitado defectuoso o el patrullero sucio, entre otras faltas. Esta brigada "caza policías" es vista por muchos oficiales, incluso comisarios, con mucho malestar y como una vuelta de la desaparecida Asuntos Internos. El dato no es menor: Asuntos Internos fue eliminada en 2003 por el entonces gobernador José Manuel de la Sota a fin de transparentar el control de los policías. Fue así que se creó el Tribunal de Conducta Policial y se nombró a "civiles" (abogados) para que controlen a policías y los sancionen si cometen faltas leves o graves. Hoy, se generó una laguna no prevista. Es que tanto la nueva brigada (policías) como el Tribunal de Conducta coexisten y sancionan faltas leves. Vale aclarar que hace pocos años, los controles internos ya se habían "ablandado" y se permitió que comisarios sancionen a sus hombres. Sin embargo, ¿para qué se creó esta brigada? Los más pesimistas temen que, con este nuevo cuerpo, el control de los policías quede en manos finalmente de policías, lo que da pie a múltiples suspicacias. "No es que volvió Asuntos Internos. Se formó un cuerpo que aglutina a efectivos que controlan a nuestros hombres. Y está bien. Sucede que hubo un ingreso masivo de policías y hay que controlarlos", dijo el vocero de la Policía, Daniel Rivello. El comisario mayor añadió que se controla tanto la higiene del policía, como el uniforme y cuestiones más "importantes" como un mal uso del celular y de la pistola. ¿Y el Tribunal de Conducta? La nueva brigada no es del todo bien observada por varios miembros del Tribunal de Conducta. "¿Tanto se trabajó para esto?", dijo un inspector. Desde Jefatura, un comisario de alto rango contraatacó: "El Tribunal no tiene gente, no da abasto. Sólo abren sumarios por denuncias o cuando se enteran por la prensa de algo malo. Está bien que controlemos a los nuestros, aunque habría que aflojar un poco", se sinceró el jefe. "Cualquier comisario puede sancionar a sus hombres, si están cometiendo una falta. Lo que se hizo ahora fue sistematizar todo", dice Rivello, quien niega una "caza de brujas". "Tanto que se habla de modernización... Hemos vuelto a los '80, cuando te controlaban de qué color eran tus medias", se quejó un uniformado. El jefe de Control de Servicio Operativo es el comisario Sixto Garay, quien se reporta ante el subjefe de Policía, Daniel Pino. Los policías son apercibidos. Cuando estas sanciones se acumulan, son castigados con días de arresto (recarga de trabajo). No son pocos los que se preguntan si los psicólogos policiales hacen controles con tanta efectividad, a tenor de los últimos graves episodios de sangre protagonizados por policías.

