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Río Ceballos: denuncian defraudación con un loteo

Vecinos que compraron terrenos aseguran haber sido estafados. Muchos ya construyeron, pero no reciben servicios básicos. El municipio dice que todo fue ilegal.

06 de septiembre de 2015 a las 12:01 a. m.
Corresponsalía
Río Ceballos: denuncian defraudación con un loteo
Difícil acceso. Las familias no tienen servicios y ningún proveedor quiere ingresar al loteo (LaVoz)

Río Ceballos. Desde hace cinco años, familias que compraron terrenos en un loteo que forma parte del barrio Ñú Porá, de Río Ceballos, reclaman por sentirse estafados. Compraron sus sitios y construyeron en un barrio que el municipio no reconoce, no acceden a los servicios y quedan aislados.La empresa Terrazas de Río, que fue variando de nombres, comercializaba 600 lotes, prometiendo escrituración, áreas residenciales con modernas unidades de construcción, 70 viviendas en bloque aterra­zadas, y hasta un área comercial y de servicios. Casi nada de eso se hizo.La promoción resultó atractiva para muchas familias que adquirieron lotes. Pero a poco de empezar a reclamar por incumplimientos, se encontraron con que aunque habían escri­turado no contaban con la factibilidad municipal para pedir servicios esenciales como agua potable por red, energía eléc­trica, apertura de calles y recolección de residuos. El loteo nunca había sido autorizado por el municipio.

Certeza de una estafa

“Está más que claro que nos estafaron. Este es un loteo que tiene más de 70 años, se permitió su comercialización, pero el municipio de Río Ceballos nunca autorizó la urbanización, por eso ahora tenemos todos estos problemas. Sin embargo, el municipio nos cobra inscripciones, aprobación de planos para las obras, efectúa inspecciones y labra multas, pero no se nos reconoce como vecinos”, exclama Claudio Ortega, que junto a sus vecinos ya no saben cómo transmitir el reclamo.

La mayoría de las casas habitadas (unas 20) se encuentra en los sectores más alejados del barrio, en calles sin nomenclatura ni mantenimiento.

No ingresan al lugar taxis 
ni transporte urbano, y hasta los corralones que venden materiales se resisten a llegar 
por lo intransitable del sector ­habitado.

Tampoco pueden entrar ambulancias, y en caso de incendio, en un sector con profusa forestación, ni una autobomba de bomberos podría despla­zarse.

“Nos hemos arreglado como pudimos mientras construíamos. El agua la traíamos en camiones a costos exhorbitantes, muchos tuvieron que comprar generadores eléctricos. Ahora que estamos instalados, pedimos al municipio auxilio porque no podemos seguir viviendo así. Este barrio sigue creciendo, hay unas 40 obras en marcha y muchos terrenos más vendidos. El loteador ya se fue, abandonó la zona. Sólo queremos que nos reconozcan como otro barrio de Río Ceballos”, concluyó Ortega.

Situación complicada

Desde el municipio, el intendente Sergio Spicogna admitió que la situación de esas familias es grave, pero sostuvo con firmeza que el loteo donde se radicaron fue y es irregular.

“Desde el principio el loteador incurrió en irregularidades; cometió todo tipo de atropellos, fue multado innumerables veces por daño ambiental, incumplió planes de pago de deudas y se cansó de hacer desplantes a la autoridad municipal”, disparó Spicogna.

Respecto a una posible ayuda a las familias, el intendente ­explicó que gestionó la red de energía eléctrica y el acceso a otros servicios, pero que hasta que no se regularice la situación del loteo, muchas de esas acciones quedarán condi­cio­nadas.

La firma Terrazas de Río tuvo una oficina de ventas en el centro de la ciudad de Río Ce­ballos, y fue motivo de permanentes reclamos por parte de compradores que tardaron 
años en conseguir las escrituras o por la falta de las obras prometidas.

El intento de

La Voz del Interior

por consultar a quienes 
eran sus encargados no dio resultado.