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Río, abejas, iguanas y jamón crudo en las Sierras Chicas

Todo eso encuentran los visitantes que pasean por Salsipuedes y Agua de Oro, muy cerca de la ciudad de Córdoba. Hay actividades para hacer con nubes o sol, con o sin chicos.

30 de enero de 2011 a las 12:01 a. m.
Río, abejas, iguanas y jamón crudo en las Sierras Chicas

Un "encantador" de iguanas. Otro hombre que continúa con la tradición familiar de la apicultura, con museo de la abeja incluido. Doña María, que vende papa sobre la ruta, un río austero acompañado de verde y tranquilidad, y una casa de jamones que data de 1948 son algunas de las opciones de las Sierras Chicas, a no más de 45 kilómetros de la ciudad de Córdoba. El río Agua de Oro, en la zona de Monte Azul, ofrece algunas pequeñas ollas con pasto y árboles ideales para hacer un picnic e instalarse para disfrutar de un día de paseo. "Los fines de semana se llena así que tratamos de venir durante la semana, aunque sea a la tardecita, después de trabajar", cuenta Mónica Pinto, junto a sus hijos y un sobrino.Para llegar, hay que ir por la ruta E53 y una vez en la localidad de Agua de Oro, antes del puente, doblar a la izquierda como para ir a Candonga (hay una entrada anterior a Candonga, unos kilómetros antes, en El Manzano). El camino bordea el río y cualquier lugar es bueno para hacer una parada y pasar unas horas a la sombra de un árbol.Allí se junta la gente del lugar, quienes tienen casa de veraneo y los que van a pasar el día. Hay algunos asadores y los fines de semana estacionar cuesta siete pesos. El lugar es hermoso, pero también hay lamentos: Juan, un cordobés con casa de fin de semana se queja de que faltan baños, que los asadores no alcanzan y que hay vacas y caballos sueltos. Una delicia serrana. Si el presupuesto da para algo más que un sándwich en la conservadora o asado en la orilla del río, el restaurante El Búho es imperdible para almorzar o cenar un buen plato de pastas, carnes y en especial el jamón crudo elaborado allí, con una tradición de más de 60 años. Está sobre la ruta, casi sobre el puente. Es un hotel-estancia y un restaurante de jamones que abrió sus puertas por en 1948 de las manos de Don Víctor Fernández, un inmigrante español. El emprendimiento sigue firme y continúa la posta Diego Agüero, nieto de Don Víctor. Las más de 600 piezas de unos ocho kilos cada una que cuelgan donde se elabora el exquisito jamón crudo, valen la pena la visita. El casco de la estancia, que tiene siete habitaciones para hospedarse. Jalea real. Ya de vuelta para Córdoba se puede visitar en El Pueblito (casi pegado a Salsipuedes) el Hogar de las Abejas, un museo que comanda el apicultor y artista Eduardo Gaitán. Para llegar, hay que salirse de la ruta y meterse 300 metros por un camino de tierra. En la E53 hay carteles que indican la entrada, en el mismo lugar donde Doña María vende las papas que cultiva con su familia.Los chicos de una familia de Luján que visitan el museo no pueden resistirse a aprender todo lo que Eduardo tiene para contar y mostrar. En especial, una colmena en exposición con "apenas" 10 mil abejas.