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Restauraron las fachadas de un conjunto religioso histórico

Son los inmuebles pertenecientes a las Hermanas Carmelitas de Santa Teresa de Jesús, incluidos el hogar, el convento y la iglesia de San Alberto. Tienen alto valor patrimonial.

23 de abril de 2015 a las 12:01 a. m.
Restauraron las fachadas de un conjunto religioso histórico
Espléndido. Así luce el edificio de las Hermanas Carmelitas de Santa Teresa de Jesús, en Caseros al 100 (Raimundo Viñuelas/LaVoz)

Quedó concluida la restauración de las fachadas de los edificios históricos que componen el conjunto arquitectónico perteneciente al Instituto Hermanas Terciarias Carmelitas de Santa Teresa de Jesús, en calles Caseros al 100 (frente a la Compañía de Jesús) y Obispo Trejo al 100. Se trata de inmuebles de alto valor patrimonial del centro de la ciudad de Córdoba. Es asombroso el cambio que se observa en las fachadas de estos edificios religiosos, que estaban dañadas tanto en sus partes estructurales como en sus terminaciones y vistas. El paso del tiempo, la antigüedad de las construcciones y la falta de mantenimiento preventivo conspiraron para su deterioro.Actualmente, siguen funcionando en el lugar el Hogar de Niñas Pobres y Huérfanas San Alberto, el Colegio Santa Teresa de Jesús y el Convento de Hermanas Carmelitas, además del museo (abierto en abril de 1980), la capilla y el archivo de la congregación. Sus fines son la catequesis, la educación de la infancia y la asistencia social.Las monjas de Santa Teresa de Jesús contrataron a la empresa Planear Soluciones Constructivas para restaurar los edificios y costearon la intervención arquitectónica por su cuenta. La obra cuenta con autorización municipal.Los trabajos restaurativos arrancaron en noviembre de 2014. Se ejecutaron sin modificar el estado original de sus componentes, en base al cumplimiento de las normas materiales requeridas para este tipo de edificación histórica. Dos meses antes se hizo la recopilación documental, observación de planos y reseña histórica. Categoría "alta" Según el catálogo de inmuebles patrimoniales del municipio, la iglesia de San Alberto, el convento y el colegio de las Hermanas Carmelitas de Santa Teresa de Jesús poseen "alto" valor, lo cual implica que deben preservarse la fachada y sus partes constitutivas principales. Jorge Chudnobsky, titular de Planear, explicó que se efectuó una refacción histórica en el exterior de los inmuebles y se respetaron sus características constructivas, con el uso de materiales similares. También se recuperaron la cubierta de techos, las paredes y los desagües pluviales. "El hogar estaba muy deteriorado; quitamos revoques que se caían, sacamos humedades, colocamos capas aisladoras e hicimos moldes iguales con elementos modernos", detalló.Además, Chudnobsky indicó que se hizo un revoque fino, con color incorporado, para lo cual se recurrió a un procedimiento italiano de restauración de edificios históricos.Asimismo, aclaró que fue necesario reconstruir los planos del lugar y destacó que se rescataron pigmentos originales de las sierras de Córdoba.Santos Polenta –experto en patología de obras y contratado por Planear para la obra técnica– se encargó de las pinturas y revestimientos especiales que se aplicaron en las fachadas. Resaltó que se usaron compuestos en base a óxido de hierro.Ahora los colores que lucen los inmuebles religiosos restaurados combinan tonos ocre, cedro, marrón tierra y durazno.Polenta también precisó que se arreglaron las bajadas pluviales y las paredes agrietadas. Admitió que el último muro intervenido, sobre calle Obispo Trejo, "se manchó un poco" en una lluvia. "Pero el muro fue mejorado otra vez", aseguró.En los últimos días se hicieron los retoques finales de las obras. Hubo, además, tareas de limpieza de la carpintería de madera, incluidas las puertas principales y secundarias. Algo de historia Los edificios históricos intervenidos son de la época jesuita. El terreno fue un solar, obsequiado por Jerónimo Luis de Cabrera a su lugarteniente, Pedro de Soria, en 1573. En 1618 fue comprado por Simón Duarte, que se instaló con su familia. En 1693, su hijo Ignacio Duarte Quirós donó la propiedad a la Compañía de Jesús para que fundara el Real Convictorio de Nuestra Señora de Monserrat. Esta residencia albergó a los estudiantes de la universidad hasta 1782.Por decisión del obispo José Antonio de San Alberto, el 21 de abril de 1782 se fundó allí el Real Hogar de Niñas Huérfanas Nobles. También llamado Casa de Niñas Educandas, la residencia fue la primera escuela femenina y plural del territorio del Virreinato del Río de la Plata. Niñas huérfanas, señoritas de la sociedad cordobesa, mulatas y pardas compartían clases.