Una reserva bajo tierra, entre Río Tercero y Villa María
Bajo el cauce del Ctalamochita o Tercero corre, oculto bajo tierra, otro río que lleva un caudal aun mayor que el superficial.
Bajo el cauce del Ctalamochita o Tercero corre, oculto bajo tierra, otro río que lleva un caudal aun mayor que el superficial. Un estudio de cinco años realizado por el Centro de Geología Aplicada de la Universidad Nacional de Córdoba, por encargo de la Cooperativa de Servicios de Río Tercero, arrojó nuevos datos, algunos sorprendentes, sobre esa agua subterránea. La investigación abarcó sólo unas 45 mil hectáreas alrededor de la ciudad de Río Tercero.
En esa área, confirmó la existencia de dos napas: una entre 25 y 100 metros y otra entre 120 y 250 metros. La primera ya presenta algunas alteraciones, por impactos urbanos e industriales, pero la segunda conserva una muy alta calidad.
Según el geólogo Héctor Frontera, jefe del estudio, sólo en la zona medida existe una acumulación que supera la capacidad de 10 diques San Roque y que se va renovando.
Se da por seguro que esa reserva de agua de calidad se extiende unos 100 kilómetros, siguiendo al río, hasta la zona de Villa María. Más allá ya aparece el arsénico natural que la deteriora. El estudio sugiere preservar la segunda napa sólo para consumo humano.

