Sur de Córdoba. Murió Héctor Pinamonti, el excura condenado por la Iglesia por abusos sexuales

Tenía 93 años. Su deceso se produce cuatro años después de que el obispo Adolfo Uriona confirmara la veracidad de los testimonios de las sobrevivientes, declarándolo imputable por delitos sexuales cometidos contra niñas.

09 de marzo de 2026 a las 02:09 p. m.
Murió Héctor Pinamonti, el excura condenado por la Iglesia por abusos sexuales
Sampacho. El excura Héctor Pinamonti, denunciado por abusos, falleció el sábado 7 de marzo (Captura de video/Archivo).

El pasado sábado 7 de marzo, en su localidad natal de Sampacho, en el sur de Córdoba, falleció Héctor Pinamonti a los 93 años. El deceso se produjo bajo un clima de total hermetismo, poniendo fin a la vida de un hombre cuya trayectoria eclesiástica de más de cuatro décadas quedó definitivamente marcada por múltiples denuncias de abusos sexuales y una histórica condena canónica que conmocionó a la Diócesis de Río Cuarto.

Pinamonti. Murió el 7 de marzo en Sampacho (Redes sociales)
Pinamonti. Murió el 7 de marzo en Sampacho (Redes sociales) (Twitter)

Pinamonti, quien durante años mantuvo un perfil alto y era descrito como un sacerdote "carismático" e incluso autor de libros sobre sexualidad, fue objeto de graves acusaciones por parte de tres mujeres en distintas épocas. El caso más resonante fue el de una sobreviviente identificada como M., quien denunció haber sido abusada por el clérigo desde que tenía 8 años hasta los 12, en la localidad de San Basilio.

Sampacho. El excura Héctor Pinamonti, denunciado por abusos, falleció el sábado 7 de marzo (Captura de video/Archivo).
Sampacho. El excura Héctor Pinamonti, denunciado por abusos, falleció el sábado 7 de marzo (Captura de video/Archivo). (Captura de video)

Según los testimonios, el excura utilizaba su posición de autoridad y la confianza ganada con las familias para perpetrar los ataques.

En 2021, tras una investigación interna, la Iglesia Católica ratificó la veracidad de estos hechos. El obispo Adolfo Uriona firmó un decreto el 1 de febrero de aquel año declarando a Pinamonti culpable del delito de abuso sexual contra una menor. En la notificación oficial, la Diócesis subrayó que "nada hace dudar de la veracidad de la denuncia" y destacó la credibilidad del testimonio de la víctima. Como consecuencia de este juicio canónico, se le impuso la prohibición absoluta de ejercer el ministerio y celebrar misa de forma pública.

A pesar de la sanción religiosa, la lucha de las víctimas también se trasladó al ámbito judicial. Se habían iniciado gestiones para avanzar en demandas civiles contra el ahora fallecido, buscando una reparación integral más allá del ámbito eclesiástico.

María. Una de las denunciantes que obtuvo que la Diócesis reconociera su caso y sancione a Pinamonti (Gentileza).
María. Una de las denunciantes que obtuvo que la Diócesis reconociera su caso y sancione a Pinamonti (Gentileza). (Gentileza)

María (38), luego de la noticia del deceso de Pinamonti, dijo a La Voz que la acción civil estaba terminada y que cerraba un capítulo, más empoderada que nunca.

María. Una de las denunciantes que obtuvo que la Diócesis reconociera su caso y sancione a Pinamonti (Gentileza).
María. Una de las denunciantes que obtuvo que la Diócesis reconociera su caso y sancione a Pinamonti (Gentileza). (Gentileza)

El fallecimiento de Pinamonti en su Sampacho natal cierra un capítulo oscuro para la Iglesia regional, aunque el legado de dolor de las sobrevivientes y su búsqueda de justicia permanecen vigentes.

El hermetismo que rodeó sus últimas horas y su sepelio en el cementerio local contrasta con la notoriedad de los delitos por los que fue condenado en vida.