Daños. La Municipalidad de Colonia Caroya tuvo que pagar $ 300 millones por un incendio ocurrido hace 15 años
El 11 de septiembre de 2011 un fuego que inició en el basural municipal de la localidad se expandió y terminó arrasando con 2500 hectáreas de campos cercanos.
El 11 de septiembre de 2011 un incendio que se inició en el basural municipal de Colonia Caroya se fue de control, se expandió y terminó quemando unas 2.500 hectáreas de campos cercanos. El daño terminó transformado en una causa judicial
Días atrás, se realizaron las transferencias correspondientes por un monto total de $292.826.468 en concepto de resarcimiento por el juicio originado a raíz de ese grave incendio que comenzó en el predio municipal y se extendió hacia el sector rural sur.
La Municipalidad de Colonia Caroya decidió afrontar el costo del fallo judicial, luego de que la Justicia determinara su responsabilidad por los hechos ocurridos en 2011, durante la gestión del entonces intendente Rodolfo Visintín.
Aquel domingo, en una jornada de intenso calor, el fuego se propagó sin control, pese a los esfuerzos realizados para contener su avance.
En total fueron 12 los demandantes, agrupados en dos expedientes distintos pero vinculados en una causa conexa.
Según se informó, desde hacía varias semanas los asesores letrados del municipio negociaban el pago del monto establecido en la sentencia, aunque no lograron alcanzar un acuerdo con los damnificados, quienes avanzaron con una medida para embargar cerca de 300 millones de pesos de las cuentas municipales.
Ante esa situación, la intendenta Paola Nanini, junto a su equipo, resolvió concretar el pago, evitando así mayores consecuencias para las finanzas del municipio.
"Un alivio"
En diálogo con La Voz, la asesora letrada municipal, Diana Pajón, se mostró aliviada por el cierre de un proceso que se extendió durante casi una década y media.
Señaló que, si bien el municipio pudo afrontar la erogación con recursos propios, esto podría implicar la postergación de algunas obras previstas para los próximos meses, hasta reequilibrar las cuentas.
Además, aclaró que no corresponde hablar de “culpabilidad” del municipio, sino de una responsabilidad objetiva sobre lo sucedido en aquella gestión.
El reclamo de los demandantes se centró en las pérdidas sufridas en sus propiedades y, en algunos casos, la Justicia también dispuso indemnizaciones por daño moral y psicológico.
De este modo, concluye un proceso judicial que mantuvo en vilo al Estado municipal durante casi 15 años.

