Tributos. Una excepción: el municipio cordobés que no cobra tasa industrial a las empresas que producen

Se trtata de Villa del Rosario, en el departamento Río Segundo. Lleva 20 años sin aplicar a las firmas productivas la tasa a Comercio e Industria. Estima que deja de recaudar unos $200 millones por mes, pero mantiene el criterio porque asegura que le generado nuevas radicaciones y más empleo.

12 de junio de 2026 a las 11:18 a. m.
Una excepción: el municipio cordobés que no cobra tasa industrial a las empresas que producen
Villa del Rosario. Parque Industrial municipal.

Villa del Rosario sostiene una política que lleva casi dos décadas y que tiene pocos antecedentes en Córdoba: no cobrar la tasa de Comercio e Industria a las empresas productivas.

La medida, conocida localmente como “tasa cero a los que producen”, beneficia a las industrias radicadas en la ciudad, aunque no alcanza a los comercios, que sí continúan abonando tributos municipales a la actividad económica. .

“Desde hace muchos años en Villa del Rosario no se cobra la tasa de Comercio e Industria a aquellos que producen. Vamos a seguir con esta tasa cero porque vemos que siguen creándose nuevas empresas en la localidad”, señaló a La Voz el intendente Diego Carballo.

La medida se viene sosteniendo aunque cambien los intendentes.

Según estimaciones municipales, la exención implica resignar alrededor de 200 millones de pesos mensuales en concepto de recaudación.

Aun así, la actual gestión decidió mantenerla. “En distintos momentos de crisis se debatió volver a cobrarla, pero se resolvió sostenerla”, indicó un funcionario municipal.

Villa del Rosario. Parque Industrial municipal.
Villa del Rosario. Parque Industrial municipal. (Gentileza)

Una excepción dentro de Córdoba

En la mayoría de las ciudades cordobesas las industrias abonan alguna variante de la tasa de Comercio e Industria. O, en todo, caso. en algunos rubros industriales que se busca promover, algunas empresas reciben beneficios parciales, reducciones temporales o vinculados a sun instalación en parques industriales municipales.

Sin embargo, son escasos los casos de municipios que directamente eliminan de manera permanente ese tributo para toda la actividad productiva, como ocurre en Villa del Rosario, ciudad de 18 mil habitantes, en el departamento Río Segundo.

Los municipios cordobeses tienen, en general, tres principales fuentes de recursos propios: la tasa a la propiedad (que se cobra a todos los inmuebles por la prestación de servicios), la tasa de patentamiento (a los automotores, y compartida con la Provincia), y la Tasa a Comercio e Industria (que se cobra a todas las empresas y negocios, en relación con su factuación).

Un incentivo

Para Carballo, el incentivo a firmas producticas ayudó a construir un entorno favorable para la inversión privada en la ciudad. “Si nosotros cobráramos una tasa por producir, seguramente no tendríamos la cantidad de empresas que tenemos”, afirmó.

El municipio atribuye parte del crecimiento industrial local a esta política de largo plazo.

Actualmente Villa del Rosario cuenta con tres zonas industriales: dos parques industriales en funcionamiento y un tercero próximo a inaugurarse, aunque ya tiene empresas operando.

Diego Carballo, actual intendente de Villa del Rosario.
Diego Carballo, actual intendente de Villa del Rosario. (Gentileza)

En el municipio remarcan la idea de sostener este criterio, a pesar de que en los últimos años ha bajado la coparticipación que reciben de la Provincia, con lo que los ingresos públicos se han ido ajustando.

De acuerdo con datos municipales, existen unas 169 firmas activas entre pequeñas, medianas y grandes industrias, además de alrededor de mil comercios.

El intendente también argumentó que el desarrollo empresarial genera efectos indirectos que compensan la menor recaudación. Según su visión, la generación de empleo privado reduce además la presión sobre el municipio y contribuye a sostener un mejor clima económico.

Entre los ejemplos recientes, Carballo destacó el desembarco de La Ramada, una de las principales firmas lácteas del país, que adquirió la planta de La Lácteo en Villa del Rosario, una empresa que se encontraba cerrada, y puso en marcha un proceso de recuperación y expansión de la actividad.