Córdoba interior. Un día con los bisnietos del gobernador Cárcano, en un paraje cordobés con singular historia
Un encuentro comunitario en el paraje rural Ramón J. Cárcano, junto a la estancia que fuera del dos veces gobernador de Córdoba. La historia de la iglesia con la que homenajeó a su esposa y de la inusual Liga contra el Aburrimiento. Su bisnieta, que vive en España, valoró la puesta.
El pequeño paraje rural cordobés que lleva el nombre del dos veces gobernador Ramón J. Cárcano, abrió las puertas de la iglesia Santa Ana, una construcción neogótica construida a la memoria de su esposa Ana Zumarán.
El motivo fue la conmemoración de los 80 años del fallecimiento del destacado dirigente político, de fuerte influencia a principios del siglo 20.
Este caserío ubicado entre Villa María y Ballesteros, reunió a más de un centenar de personas y sumó la presencia de bisnietos y tataranietos de quien dirigiera los destinos de la provincia entre 1913 y 1916 y nuevamente entre 1925 y 1928.
A pocos metros de donde se conserva casi intacto el casco histórico de la estancia de 4.500 hectáreas, sobreviven unas pocas casas, una escuela primaria rural en plena actividad, un salón comunitario y una única calle, que se vio revitalizada al menos el pasado fin de semana.
Un legado que busca resurgir
El paraje creció alrededor de la estación de tren y de su estancia, en la que pasan varios meses al año las bisnietas del exgobernador. El resto del tiempo viven en Europa.

En diálogo con La Voz, Anne Marie Ward Cárcano compartió sus sensaciones por el encuentro con la gente. "Para nosotros es una emoción enorme ver al pueblo reunido de esta manera, manteniendo viva la memoria de mi bisabuelo", señaló.
La descendiente del dirigente reside al norte de Barcelona. Es nieta de Miguel Cárcano, quien fuera embajador en Francia, y luego se mudó a Londres durante la ocupación alemana de París en la Segunda Guerra Mundial. Allí, su madre, Stella “Baby” Cárcano, se casaría con un inglés. De allí viene su apellido Ward.
"Cárcano no sólo amaba profundamente estas tierras, sino que fue un visionario, un adelantado a su tiempo que pensaba la política desde el desarrollo de las comunidades, la educación y la producción", expresó.
La descendiente del dirigente también valoró el significado del templo neogótico que corona el pueblo: "Esta iglesia de Santa Ana es el testimonio de un amor inmenso hacia su esposa, Ana Zumarán, pero también un regalo duradero para la identidad de este paraje. Ver que hoy las instituciones y los vecinos se unen para preservarlo nos llena de orgullo y nos demuestra que su legado sigue dando frutos".
La bisnieta de Cárcano asistió acompañada por su esposo. También asistieron Carlos Cárcano, primo de Anna Marie, con su esposa y sus hijos, quienes viven en Argentina.

Las puertas de la historia
No es habitual que las puertas del templo se abran al público. En ocasiones como estas, además de asistir a misa, las personas aprovechan para recorrerlo. En el subsuelo, detrás del altar, se encuentran las tumbas del propio Cárcano, de su esposa Ana Zumarán, de sus padres y de sus dos hijos.
El recibimiento comenzó temprano, con chocolate caliente y pastafrola. Las actividades se concentraron a lo largo de la única calle, flanqueada por puestos improvisados sobre tablones donde los vecinos vendían pastelitos.
En una esquina se ubicaba el histórico almacén de ramos generales "Casa Gambino". Aunque sus puertas ya cerraron definitivamente, la memoria del comercio sigue viva: durante la jornada se exhibieron sus antiguas libretas con resúmenes de pedidos de mercadería que abastecían a la estancia local.
A mitad de la calle, un camino custodiado por pinos conduce a las puertas del templo, una construcción de 1917 que se conserva en óptimas condiciones en su exterior. Cárcano mandó a edificar este templo en memoria de su esposa, Ana Zumarán, fallecida a los 39 años.

El recuerdo de la "La Liga contra el Aburrimiento"
A las 11 comenzó la misa de homenaje. Debido a la gran concurrencia, los lugares internos se reservaron para familiares, autoridades y allegados, mientras que el resto de los asistentes siguió la ceremonia desde hileras de sillas dispuestas al aire libre.
Luego vino el acto protocolar, que incluyó a abanderados escolares de la zona y de la propia escuela primaria local. Esta institución fue fundada por la propia Ana Zumarán, quien además se convirtió en su primera maestra.
El historiador Roberto Elissalde ofreció una semblanza detallada sobre la trayectoria pública del homenajeado y la familia descubrió un cartel con información histórica.

Otro punto emblemático fue el salón comunitario. El edificio fue fundado originalmente por el exgobernador bajo el nombre de "Liga contra el Aburrimiento". Fiel a la visión de Cárcano, el espacio fue creado con la idea de animar a los habitantes de la zona rural, propiciando un punto de encuentro, divertimento y sociabilización.
En la parte superior de su fachada todavía se distinguen, en letras de molde, las siglas que identifican a aquella singular liga.
El impulso actual
En la actualidad, el pueblo experimenta un proceso de revitalización. Gran parte del soporte organizativo del evento estuvo a cargo del Inta y de la Escuela Superior Integral de Lechería (Esil), de Villa María, que gestionan un tambo robotizado adyacente a la localidad y cuya presencia permanente genera un fuerte vínculo socioproductivo que actúa como sostén del paraje.

La tarde se prestó para prolongar las celebraciones al aire libre. Los espacios verdes se poblaron de visitantes y de espectáculos folclóricos.
En tanto, las instalaciones del histórico salón de la antigua "Liga" cobijaron una muestra en la que se exhibieron objetos históricos de Cárcano y del lugar.
El pueblo lució prolijo, embanderado de punta a punta en sus pocos metros de extensión. Sus viejas estructuras buscan sobrevivir al paso del tiempo y mantenerse vigentes a través de la memoria de sus habitantes.

