Quejas de vecinalistas por la contribución por mejoras
En barrios que necesitan obras nuevas hay reclamos, aunque están dispuestos a pagarlas. Se aplicaría para asfalto, cordón y gas.
La decisión de la Municipalidad de Córdoba de recurrir a la contribución por mejoras para que los vecinos paguen nuevas obras se ganó varias críticas de vecinalistas. En barrios que aún están creciendo, lo ven como una alternativa viable para obtener las obras que necesitan, aunque ponen reparos. La polémica se desató por una publicación del diario Día a Día en la que se informaba que los vecinos iban a tener que pagar un "plus" por los nuevos trabajos de alumbrado que se hicieran en la Capital. El secretario de Desarrollo Urbano municipal, Mariano de Juan, aclaró que esa medida sólo se aplicará en los barrios en los que haya consenso con los vecinos. "La contribución que paga el vecino es para el mantenimiento de lo existente, espacios verdes y recolección de residuos. En los casos que los vecinos soliciten nueva infraestructura, como nuevos postes con lámparas de sodio halogenado, se viabilizará la contribución por mejoras", puntualizó el funcionario. "No estamos imponiendo nada, sino que sale del consenso y la participación de los vecinos", agregó De Juan.El funcionario detalló que no se cobrará el cambio de una lámpara, sino una obra nueva en un barrio, donde se van a colocar columnas nuevas de acero, artefactos e infraestructura completa. El secretario de Desarrollo Urbano subrayó que este mecanismo se podría utilizar también en otras obras como redes de gas, cordones cuneta y pavimentación. De Juan recordó que este mecanismo se utilizó históricamente en la ciudad de Córdoba para que los vecinos paguen las obras de mejoramiento, pero que en los últimos 10 años se fue dejando en desuso. En tanto, las redes de cloacas no se cobrarán por este mecanismo ya que se estableció para este fin una tasa en la factura del agua potable. "No queda otra". En barrios que se están consolidando ven a la contribución por mejoras como una forma de obtener obras de infraestructura, pero ponen reparos. En Villa Rivera Indarte, en el noroeste capitalino, fueron los vecinos los que pagaron el tendido de la red de gas natural y de agua potable. "Las calles de tierra necesitan mantenimiento, hay que reparar el alumbrado de la zona baja del barrio. Los vecinos estarían de acuerdo con la obra del cordón cuneta, que nivelaría la calle y los desagües, es preferible que lo haga la Municipalidad pero lo terminaríamos pagando los vecinos", dijo Úrsula Thost, presidenta del centro vecinal.Para Guillermo Franke, presidente del centro vecinal de La Carolina, recordó que allí también fueron los vecinos los que se hicieron cargo de contratar empresas para las redes de agua y gas; y esperan por el cordón cuneta y la pavimentación."En la Municipalidad están estudiando la ordenanza para poder hacer la obra y que la paguemos nosotros por contribución por mejoras. Porque si no ponemos el dinero, no hay cómo hacerlo", relató Franke. El primer presupuesto que envió el municipio era elevado para los vecinos, y fue rechazado. Ahora están pidiendo otras ofertas."Nosotros queremos el asfalto y no queda otra. Desde 2003 no mantienen las calles, y la gente ya quiere el asfalto, siempre y cuando el precio y la financiación sean razonables", detalló el presidente del centro vecinal. La crítica que hace Franke es que en el último revalúo recibieron un incremento del 200 por ciento y el único servicio que reciben de la Municipalidad es la recolección de residuos. "El alumbrado está apagado el 40 por ciento, las calles no las arreglan, y cloacas no hay", finalizó.Juan Fogliatti, presidente del centro vecinal de Villa Quisquisacate, comentó que en su barrio se emprendió de manera privada la red de agua y de gas. "En el caso del cordón cuneta, es una mejora que sirve para darle otro cariz al barrio, por lo que es un tipo de obra que estaríamos dispuestos a afrontar", sostuvo. No obstante, Fogliatti destacó que las mejoras también implican aumento en las valuaciones de los inmuebles y por lo tanto, más impuestos, que no se devuelven como contraprestación por parte del municipio.En barrios consolidados no cayó bien el anuncio de la Municipalidad. Ricardo Delgado, presidente del centro vecinal de Las Lilas -en el sudeste capitalino- sostuvo que la red de alumbrado de su zona tiene más de 20 años y que nunca recibió el mantenimiento adecuado."Desde 2005 tengo 80 notas presentadas por el alumbrado público, y nadie se hace cargo", dijo Delgado. Su par de barrio Remedios de Escalada, José Abeldaño, se preguntó qué pasó con los fondos del presupuesto participativo "si ahora los vecinos tienen que pagar por las obras". Asamblea. Los empleados de la Dirección de Alumbrado Público realizarán hoy a las 8 una asamblea para analizar el anuncio de la Secretaría de Desarrollo Urbano. No se descartan medidas de fuerza.

