La Voz En Vivo. Adolescentes en riesgo: por qué la presencia de los padres es clave frente a las fugas y las redes sociales

La especialista Sol Travaglio analizó en La Voz En Vivo los desafíos de la crianza digital y la necesidad de establecer límites claros ante las conductas de riesgo en la adolescencia.

10 de junio de 2026 a las 08:49 a. m.
Adolescentes en riesgo: por qué la presencia de los padres es clave frente a las fugas y las redes sociales
Cómo deben actuar los padres en tiempos donde los adolescentes intentan superar muchos conflictos que se presentan.

El reciente caso de una joven de 15 años hallada sana y salva tras desaparecer en la zona de Colonia Caroya y Jesús María volvió a poner en el centro del debate las conductas de fuga en menores.

En una entrevista con La Voz En Vivo, la psicóloga Sol Travaglio explicó los factores biológicos y sociales que impulsan estas reacciones extremas.

Según la experta, la adolescencia se caracteriza por la impulsividad, el "pensamiento mágico" de creer que nada malo ocurrirá y reacciones emocionales intensas propias de la etapa psicobiológica.

No obstante, advirtió que el contexto sociocultural ha cambiado drásticamente en los últimos 20 años, sumando una cuota de incertidumbre para los adultos.

Impulsividad y crisis

Travaglio destacó que lo que antes terminaba en un portazo tras una discusión familiar, hoy genera una "alarma social permanente" debido a la complejidad de los vínculos actuales.

"Hay una red de vínculos y contactos que los chicos tienen que uno desconoce mucho, lo que implanta un miedo muy grande en los adultos", señaló la profesional.

La especialista subrayó que la confrontación generacional es necesaria para el crecimiento, pero requiere de adultos que no estén "en retirada". En muchos casos, los padres evitan intervenir por temor a invadir la privacidad o por no comprender el funcionamiento de las nuevas plataformas digitales.

El mito del cuarto seguro

Uno de los puntos más críticos tratados en La Voz En Vivo fue la falsa sensación de seguridad que los padres perciben cuando sus hijos están en sus habitaciones. Travaglio advirtió que el esquema tradicional de "puerta abierta o cerrada" ha sido superado por la realidad de las pantallas.

"Hoy ya no es ni puerta abierta ni puerta cerrada, es redes abiertas", sentenció la psicóloga durante la entrevista. Según explicó, estar físicamente dentro del hogar no garantiza que el adolescente esté protegido de los riesgos que circulan en el mundo digital.

El peligro de las redes

La experta recomendó la lectura de "La generación ansiosa", de Jonathan Haidt, para comprender cómo los smartphones han disparado las tasas de ansiedad y depresión infantil a nivel global. Este fenómeno se agrava por la pérdida del juego libre en espacios públicos y el aumento del control parental en el mundo físico.

"Los chicos chiquitos están muchísimas horas adentro de una escuela y la disponibilidad de los padres se modifica por la demanda del mercado de trabajo", explicó Travaglio sobre el contexto actual. Paradójicamente, mientras el afuera se percibe como peligroso, el riesgo digital suele ser subestimado en el ámbito privado.

Presencia sin juicio

Para abordar esta problemática, la especialista sugirió que el "80% de la eficacia" reside en estar disponibles afectivamente, lo cual no debe confundirse con realizar interrogatorios constantes. La clave reside en observar, escuchar y ofrecer un espacio donde el joven no se sienta juzgado.

"El adulto tiene que ser consistente. No es ser el padre amigo, sino marcar la cancha y establecer un encuadre claro", detalló Travaglio. Según la psicóloga, los límites son una forma de cuidado esencial porque los adolescentes aún no cuentan con la madurez para tomar decisiones absolutas.

Diálogo y honestidad

Respecto al control de los dispositivos móviles, la profesional advirtió que revisar los teléfonos suele ser ineficaz debido a la habilidad de los jóvenes para esquivar el seguimiento. "El celular lo manejan mejor ellos que nosotros; creer que revisando teléfonos conocemos lo que pasa es un error", afirmó.

En lugar de un control punitivo, Travaglio instó a fomentar "espacios de calidad y conversación honesta". La meta final es que el adolescente sienta que, ante cualquier situación de crisis, puede contar con sus padres como una referencia segura y estable en un mundo en constante cambio.