Temas del día:

“Qué lástima que se acaban”

Mariela Britos (63), ama de casa, jubilada, asegura que las vacaciones son fantásticas. El único problema es que se terminan.

13 de febrero de 2013 a las 12:01 a. m.
“Qué lástima que se acaban”

Mariela Britos (63), ama de casa, jubilada, asegura que las vacaciones son fantásticas. El único problema es que se terminan. Con el regreso a casa, y entre otras cosas, se acaba el lujo de dormir un poco más, y de comer lo que haya y cuando sea. "Aún ahora, que estoy jubilada y puedo tomarme casi un mes en el campo o en la playa, me cuesta un triunfo armar las valijas y emprender el regreso. Creo que a las mujeres nos resulta más estresante, porque en general nos espera una doble reincorporación: al trabajo, y al hogar", dice Mariela. Y agrega: "Hoy la veo a mi hija padecer lo mismo que yo cuando sonaba el despertador. Hay que vestirse a las corridas, poner la casa en marcha y llegar a la oficina para encontrar el escritorio repleto de papeles atrasados". A esto hay que sumarle los quehaceres domésticos porque, plantea Britos, por más que se intente volver con la menor cantidad posible de ropa sucia, siempre se junta."No terminé de llegar y ya me tuve que poner a lavar y fregar, porque la casa estaba como si hubiera pasado un tornado", grafica. Detrás de la puerta había montones de boletas para pagar. Y en su ausencia se cortó la luz y se descongeló la heladera. "También hay que readaptarse a los ruidos y al calor. Tuve que hacerme un tiempo para ayudarla a mi hija con la compra de ropa y útiles escolares", dice Mariela, que tan pronto llegó a la ciudad empezó a sentir mareos y dolores de cabeza. "Y todavía falta un año para las próximas", se ríe.