Qué haremos ante una amenaza asteroide
Expertos de la ONU estudian métodos para desviar estos objetos.
Cada día son más recurrentes los casos de asteroides que “rozan” la Tierra. La semana pasada, el Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de Córdoba anunció el descubrimiento de un nuevo objeto cercano a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés).
Se trata de “2017 BX5”, que el 14 de febrero estuvo a 10,9 millones de kilómetros de nuestro planeta. Parece lejano, pero no lo es en términos astronómicos.
Al día siguiente, se conoció otro NEO que literalmente rozó la Tierra. El asteroide “2017 GM”, del tamaño de un auto, pasó a 16 mil kilómetros. Tan cerca que su sobrepaso fue aún más bajo que la órbita de los satélites del sistema GPS.
Ya se descubrieron unos 16 mil asteroides del tipo NEO, pero también hay mucha incertidumbre. Los astrónomos en realidad no saben cuántos objetos espaciales pueden llegar a cruzarse con la órbita terrestre. Algunas estimaciones hablan de que habría un millón de NEO.
El último impacto con alguna consecuencia fue el bólido de Cheliábinsk, el 15 de febrero de 2013, en Rusia. Hubo unas 1.500 personas heridas, todas ellas por la rotura de vidrios que provocó la explosión en el aire de este meteorito de 17 metros de diámetro.
La escala de Turín determina el riesgo de impacto de un asteroide o cometa con la Tierra. Va del 0 al 10. El bólido de Cheliábinsk se ubica en el grado más bajo: cero. El impacto del asteroide que habría provocado la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años fue de nivel 10.
Desde hace varios años, las naciones y organismos internacionales se han puesto serios respecto de este tema.
Alerta de la ONU
En 2013, las Naciones Unidas crearon la Red Internacional de Alerta de Asteroides. La ONU también tiene un grupo de expertos que estudia métodos para desviar asteroides.
Las opciones son tres: una nave que simplemente golpee el asteroide como si fuera una bola de pool , una nave que acompañe a la roca y la desvíe con un “empujón” gravitatorio, y bombas nucleares para objetos de más de 400 metros de diámetro.
A fines del año pasado, la Nasa y otros organismos de emergencia de EE.UU. realizaron un simulacro de impacto.
El mundo se entera de que dentro de tres años un asteroide de 100 a 200 metros de diámetro caerá en California o cerca de su costa. Ya no hay posibilidades de desviarlo, por lo que el foco del ejercicio fue diagramar cómo comunicar el evento para que sea útil para el público y refutar la información falsa que circularía en ese escenario. Y también preparar un plan de evacuación masiva. Situaciones tan riesgosas como el propio impacto.
Los impactos de asteroides han inspirado varias películas. Lo cierto es que si alguna vez la humanidad enfrenta semejante amenaza, es mejor estar preparados. Por más que se parezca al guion de un filme de ficción.

