Puestos autorizados, ambulantes y, ahora también, percheros y canastos
La San Martín, peatonal entre Colón y La Rioja, da lugar a todo tipo de mercaderías pero no así a consumidores.
La San Martín, peatonal entre Colón y La Rioja, da lugar a todo tipo de mercaderías pero no así a consumidores. Entre puesteros autorizados, tablones y manteles en el piso con mercadería ilegal y ahora también percheros y canastos de los propios comercios, la confusión para la gente es tal que agarra la primera oferta que ve.Los comerciantes de la zona encontraron en la calle la única manera de hacer visible su descontento. "Los ambulantes se ponían en la puerta del local y la gente no podía ni entrar; ahora por lo menos la entrada está despejada", explicaba ayer por la tarde Viviana, encargada de un comercio de artículos para el hogar que decidió colocar dos pinitos de Navidad en la calle para delimitar su frente.En la puerta de cada negocio que decidió tomar la misma medida, hay una persona parada todo el día para controlar que nadie se apropie de la mercadería. "Hasta impacta económicamente, porque tenemos un vendedor de salón en la puerta", se quejaba Ana María, al frente de un local de ropa.León Romero, propietario de una marroquinería, tuvo que demorar ayer la apertura de su local por un "altercado" con un vendedor ambulante. "Después de mucho tiempo de aguantar la situación, le pedí del mejor modo posible que corriera las mesas del frente de nuestro local. Pero me respondió que de ningún modo se iba a correr y tuvo que intervenir la Policía para que nos liberara parte del frente", contó. "Ya ni les pedimos que se vayan; simplemente que se corran", aseguró el hombre.Algunos comercios comenzaron a sacar sus artículos los viernes y sábados desde hace 15 días. Otros se sumaron esta semana y ayer ya se contaron más de 10 en dos cuadras. Se espera que hoy se sumen más.

