La prueba psicológica determinó que el femicida de Ivana es imputable
Javier Galván comprendía la criminalidad de sus actos, según el peritaje. En pocos días más se decidirá su prisión preventiva por el crimen de Ivana Módica.
La fiscal de Cosquín, Paula Kelm, se hizo cargo de la investigación y del proceso de instrucción de la causa y se prevé que la semana próxima dicte la prisión preventiva del militar acusado del delito de homicidio calificado por el vínculo y por violencia de género (femicidio).
La semana pasada, Galván fue indagado por la fiscal Jorgelina Gómez, que reemplazó a Kelm, y los plazos comenzaron a correr para la entrega de todo el material probatorio que se agregará a la confesión del piloto de avión de la Fuerza Aérea.
Se sabe que una de las estrategias de la defensa es manifestar que Galván “sufrió” un estado de emoción violenta que desencadenó en el asesinato de su novia.
Según fuentes de la investigación, el día anterior al hallazgo Galván se quebró cuando se enteró de que lo iban a trasladar desde la Comisaría de La Falda al penal de Bouwer y pidió declarar ante la fiscal. Esa noche, en los Tribunales de Cosquín, confesó el crimen y le indicó a la Policía dónde había dejado el cuerpo.

