Propuesta moderada
La primera propuesta presentada por Argentina para reducir gases de efecto invernadero es moderada. Lucas Viano.
La primera propuesta presentada por Argentina para reducir gases de efecto invernadero es moderada. En números gruesos, las siete millones de toneladas de CO2 equivalen al 2,5 por ciento del total de emisiones calculadas en 2000. No todo es reducción. Por ejemplo, en el sector energético se agregan megawatts "verdes", pero no reemplazan a la energía "sucia". El mundo necesita una apuesta mundial más fuerte para que el cambio climático no se vuelva un arma de destrucción masiva. Pero no es Argentina la que debe hacer los mayores esfuerzos.Los expertos señalan que la prioridad nacional es adaptarse. El aporte argentino a la torta mundial de gases contaminantes es ínfima (0,2 por ciento) por lo que una reducción no cambiaría en nada el panorama mundial. Las inversiones deben enfocarse en mejorar la infraestructura de zonas inundables y garantizar la provisión de agua para futuras sequías, por ejemplo.Los gases que ahora calientan el planeta son los que han emitido los países desarrollados décadas pasadas. El mayor esfuerzo debe venir de ellos. Ése es el camino que muestra la ciencia, pero en Cancún se debate en términos políticos. De allí que alcanzar un acuerdo vinculante sea tan difícil.La iniciativa argentina apunta a reducir gases, pero también a desarrollar las industrias, redireccionar la matriz energética a alternativas viables a largo plazo, hacer más eficiente el transporte y mejorar la calidad de vida. En definitiva, medidas ya necesarias sin la amenaza del cambio climático. La expectativa es que estas ideas sean decisiones políticas que se concreten en el menor tiempo posible.

