Un prócer sin espada
Sabemos que Traslasierra es tierra de acogida para descansar durante las vacaciones. Liliana de Denaro.
Sabemos que Traslasierra es tierra de acogida para descansar durante las vacaciones. Quizás, en alguna oportunidad, recorrió sus caminos vecinales a caballo y descubrió pequeños vecindarios, practicó senderismo por lugares pintorescos para respirar plenamente el aire puro, disfrutó de sus ríos y arroyos o recorrió museos y edificios históricos. Todos estos lugares nos hablan del cura Brochero y las obras nacidas de su inspiración, que nos legaron un claro ejemplo de apostolado, pues llevó a la práctica aquello que en su curato era lo más oportuno y de mayor necesidad para mejorarlo. Se lo ha retratado envuelto en su poncho, sobre la mula, transitando por cerros y casi inaccesibles montañas. Esta imagen representa una adecuada síntesis de su obra, porque cuando emprendía la marcha era para brindar algún servicio. Brochero obró con paciencia y silenciosamente, tratando de sacar a su pueblo de la miseria y la pobreza. Empezó convocándolos y juntos abrieron caminos, construyeron escuelas, la Casa de Ejercicios Espirituales, acueductos, tomas y canales para transportar el líquido elemento... y cuando los medios no le alcanzaron para realizar otras obras, pidió ayuda al erario público. Es así que, con la finalidad de adelantar materialmente la zona, invitó a su amigo, el entonces gobernador de Córdoba, Miguel Juárez Celman, para que conociera la obra realizada (la Casa de Ejercicios y el Colegio de Niñas), comprendiera las necesidades de la zona y ayudara a completarlas. La tan difundida propuesta del ferrocarril –que debía unir la estación de Villa Dolores con la estación de Soto–, que podría traer a su paso el progreso de la zona, pudiendo sacar sus productos hacia la Capital Federal y la ciudad de Córdoba, quedó en un sueño a pesar de los esfuerzos y gestiones realizadas durante años por el cura Brochero.Por tal motivo, Ramón J. Cárcano escribió a Juan José Vélez con motivo de la inauguración de la estatua de Brochero: "Dígale que su amigo de los días de salud y del trabajo, se descubre ante su recuerdo y también consagra su estatua; dígale que su quimera del ferrocarril yo la sustituí por la iniciativa y construcción del camino de Las Cumbres, en cuya cima habría cantado la misa de gracias; dígale que si está con Dios, es porque tuvo bondad con los hombres y que los hombres a veces son justos con los muertos." Transformación. Si miramos por un momento las obras realizadas por Brochero para promocionar la zona, comprendemos que con sus iniciativas ayudó a transformar las situaciones que detenían el progreso y la civilización de la región. Educó para la convivencia democrática responsable, en un estilo personal para hacer y decir sus cosas, adaptando su doctrina y lenguaje a las necesidades y al modo de esas vidas sencillas de Traslasierra. El apostolado del cura Brochero fue profundamente simpático. Sabía, con su predicación cristianamente austera, llevar un mensaje optimista y lleno de confianza, porque conocía el alma criolla y sabía de memoria sus caminos, como los de la sierra.Hoy, las personas que encuentran en él un modelo de vida a imitar están exultantes de alegría porque se ha dado un paso más en su camino hacia los altares.

