Portazo en el taller del Genaro Pérez
Renunció el presidente de la Asociación Amigos del Museo, Guillermo Vilardo. El municipio inició un expediente sobre posibles irregularidades y evalúa acciones judiciales.
La relación conflictiva entre las autoridades de Cultura de la Municipalidad de Córdoba y la Asociación de Amigos del Museo Genaro Pérez (AAMGP) atraviesa momentos de tensión extrema.
El viernes último, directivos de la asociación civil no concurrieron a la reunión que había convocado el director de Cultura y Patrimonio, Manuel Ortega, para discutir sobre la situación del Taller Escuela de Restauración “Domingo Biffarella”.
El día anterior, ante la imposibilidad de recomponer las relaciones con Cultura, “indispensables para superar el conflicto inconducente para los objetivos que proyectaba lograr en esta nueva etapa”, el presidente de la Asociación de Amigos del Museo, Guillermo Vilardo, comunicó su decisión de renunciar al cargo que había asumido el 24 de febrero de este año.
Y este miércoles el artista plástico le comunicó la novedad, de manera verbal, al secretario de Cultura, Francisco Marchiaro.
Ayer se lo reconoció a La Voz.
Para que se concrete la dimisión, la asociación debe considerarla en una asamblea y comunicarla de manera fehaciente a la Inspección de Personas Jurídicas. Mientras tanto, el vicepresidente Ricardo Juri asumirá la conducción de la asociación civil, según se informó.
A su vez, el Ejecutivo municipal, responsable directo del Museo Genaro Pérez, pero no de la gestión del Taller Escuela de Restauración –cuya administración está a cargo de la AAMGP desde su creación, en 1992–, inició un expediente sobre las posibles irregularidades ocurridas en esa entidad civil. Las actuaciones se encuentran en Asesoría Letrada, que analiza posibles actuaciones judiciales en virtud de los hechos objetados a la Asociación de Amigos desde hace meses.
El Taller Escuela está cerrado desde el año pasado, situación que preocupa no sólo a las partes involucradas, sino también a propietarios de obras que fueron entregadas a esa sociedad civil, que funciona en la planta alta de la principal sala municipal de bellas artes, en avenida General Paz 33.
Por caso, la Compañía de Jesús reclamó la inmediata devolución de tres pinturas de Genaro Pérez que entregó hace años con fines de restauración y que aún no le fueron devueltas.

