Polémica por un proyecto para regular materias transversales
Son contenidos especiales que pueden darse en todas las facultades y para alumnos vocacionales. Opositores temen que se usen para generar nuevos cargos y que afecten la acreditación de carreras.
Ha generado un debate y cierta polémica en altas esferas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) el proyecto de la Secretaría de Asuntos Académicos que propone regular los espacios curriculares "transversales"; es decir, aquellas materias de contenidos generales que pueden cursar de manera optativa o vocacional estudiantes de cualquier facultad. Se trata de asignaturas que no incluyen conocimientos específicos de una carrera en particular, sino temáticas que están relacionadas, por ejemplo, con el respeto de los derechos humanos, del medioambiente, de otras culturas y cuestiones de género, entre otras.El proyecto, que se está debatiendo en comisión y que en breve sería presentado en el Consejo Superior de la UNC para su aprobación, cuenta con el aval del Rectorado, de la mayoría de las facultades, pero ha generado algunas críticas de un decano y de referentes de otras dos unidades académicas.Las críticas apuntan a dos cuestiones: que la creación de estas asignaturas generen nuevos cargos y erogaciones; y que la inclusión en algunas facultades dificulte el o los procesos de acreditación de carreras.Palabras más, palabras menos, desde tres facultades opositoras coincidieron en la crítica: si el Rectorado tiene claro que todo lo que generen estos espacios curriculares deberá ser ad honorem que lo dejen por escrito en la reglamentación. "Cubrir una necesidad" Para la secretaria de Asuntos Académicos, Ana María Alderete, impulsora de la normativa, lo que se busca es "regular estos espacios curriculares, que son propuestos en general por equipos interdisciplinarios y abordan temáticas de actualidad que en la mayoría de las currículas no se abordan". Negó que con la nueva norma se abra la puerta a la conformación de estructuras docentes o de cátedras pagas. "El trabajo que genere el dictado de estos espacios debe ser ad honorem ", aseguró. Alderete explicó que "existen antecedentes de experiencias de proyectos para el dictado de espacios curriculares transversales comunes a todas las unidades académicas" sin que se hayan generado nombramientos y erogaciones. La funcionaria puso como ejemplo el Proyecto de Formación y Capacitación en Derechos Humanos que fue aprobado por el Consejo Superior en 2009, y la asignatura "Extensión Universitaria", cuya primera versión se realizó en el año 2012, en el marco de un proyecto de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación. Reparo académico El decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Roberto Terzariol, es uno de los que no está de acuerdo con la iniciativa. Consultado por este diario, dijo que estos espacios curriculares transversales "deberían nacer de las necesidades de cada unidad académica y no impuestas desde la Secretaría Académica".Para Terzariol, "introducir cosas o materias en los planes de estudio de cada carrera, que están acreditados ante la Coneau (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), generará una complicación muy grande, un problema administrativo. Va a ser difícil para las facultades".El decano agregó que no todas las carreras tienen materias optativas o vocacionales. Y reiteró el temor de que una modificación implique un nuevo proceso de acreditación.
Objeción
Terzariol: “Si la opción será una recomendación del Superior para adoptar estas materias, ¿para qué se va a crear un espacio curricular?”.

