Temas del día:

Pirotecnia: supervisión de padres reduce 10 veces los accidentes

Sólo los adultos deben manipularla. Todos los productos implican riesgos. Hasta las estrellitas pueden lesionar la córnea.

23 de diciembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Pirotecnia: supervisión de padres reduce 10 veces los accidentes

Las lesiones producto de la pirotecnia son, lamentablemente, un clásico de cada año para las Fiestas. Y a su vez, la enorme mayoría de los accidentados son niños y jóvenes menores de 20 años. El 70 por ciento de los lesionados se encuentra en este grupo etáreo, según se advierte desde el Ministerio de Salud de la Nación, que también alerta que el 45 por ciento corresponde a menores de 15 años, y que el grupo de mayor riesgo de sufrir una lesión es el de los niños de 6 a 12 años. Además, los accidentados son en su mayoría varones, en una relación de cuatro a uno con respecto al sexo femenino.Las estadísticas muestran que, al margen de la insistente recomendación de que sólo los adultos deben manipular pirotecnia, esto no se traduce en la realidad. Por esa razón, la Asociación Argentina de Cirugía de la Mano y Reconstructiva del Miembro Superior enfatizó, con motivo de las fiestas, que la supervisión de los padres reduce 10 veces esos accidentes.Manos y ojos son las principales partes del cuerpo afectadas (según la entidad el 32 por ciento de las lesiones ocurre en las manos y el 27 por ciento en los ojos, según la entidad), seguidos por la cabeza y la cara (15 por ciento), y luego por las piernas (12 por ciento).Y si bien en algunos casos se trata de lesiones leves, otras veces se producen heridas severas que determinan amputación de dedos, quemaduras graves en distintas partes del cuerpo o pérdida de la visión o incluso del globo ocular. Sin seguridad. "Lo que pasa es que no existe la pirotecnia segura", advierte Daniel Pizzi, director del Hospital Pediátrico, adonde llegan cada Navidad y Año Nuevo buena parte de los chicos damnificados por las luces de colores. Sin contar las heridas leves, sólo en el Pediátrico se asisten cada año para las fiestas entre 12 y 18 niños con lesiones severas por esta causa, según precisa su director. "Ni siquiera las 'estrellitas' son inocuas", alerta Pizzi, quien explica que es un error dársela a los más chiquitos pensando que son seguras, porque si las chispitas llegan a la córnea pueden provocar severas lesiones oftalmológicas.Para el médico, la consigna es clara: sólo los adultos pueden manipular pirotecnia, siempre en espacios abiertos y nunca cerca de los niños."La mayoría de las lesiones ocurren cuando los productos no explotan en forma inmediata luego de encenderlos, y la persona acerca la cara o la mano para ver qué pasa", advierte el profesional, quien subraya la necesidad de alejarse e inutilizar con agua o arena los fuegos artificiales o petardos que no prendieron. "Jamás hay que intentar encenderlos de nuevo, ni acercarse a ver por qué no prendieron", enfatiza.Otro tema no menor son los corchos de los espumantes, también causa de numerosas heridas oculares, a veces severas."Los corchos del champán o la sidra saltan a 50 kilómetros por hora", alerta Pizzi. Por eso, a contramano de los que disfrutan haciéndolos salir disparados, lo mejor es siempre tomar el corcho con un repasador y aflojarlo hasta que salga, sin soltarlo en ningún momento.