A pesar de la prohibición, hubo torneo de tiro a la paloma
Se realizó en el Club de Caza y Pesca Colón, de Colonia Caroya. La Policía no pudo entrar porque no tenía orden judicial. Organizadores dicen que estas aves son plaga.
Colonia Caroya. El Gobierno provincial prohibió un torneo de tiro a la paloma en la localidad de Colonia Caroya, pero los organizadores del evento desoyeron la notificación y lo están llevando a cabo. Los inspectores que envió la Secretaría de Ambiente no pudieron ingresar al predio durante la mañana de ayer y tampoco el jefe de Ambiente municipal de esta ciudad. El secretario de Ambiente de Córdoba, Federico Bocco, confirmó que la actividad está prohibida por ley, y que habían notificado de forma personal a la organización, momento en que se les advirtió sobre posibles multas e inhabilitaciones. Los inspectores no pudieron ingresar al predio para verificar que había aves en cautiverio e impedir el evento."Es simplemente un acto de caza con una especie plaga", señaló a Cadena 3 el presidente de la Federación Argentina de Tiro, José Refosco. Sobre la negativa a permitir los procedimientos de inspección, señaló que las leyes vigentes no prohíben la caza de la paloma y que, además, contaban con las habilitaciones de Senasa y del Renar.El jefe del Departamento de Ambiente caroyense, Eduardo Angulo, tampoco pudo ingresar en horas de la tarde y labró un acta por ruidos molestos tras constatar con un decibelímetro el impacto sonoro en el vecindario. Angulo confirmó que tampoco pidieron autorización al municipio sobre el evento ni accedieron a información sobre el tipo de municiones que se utilizan, entre otros aspectos.Desde hace varios años, la competencia tiene lugar en el club Caza y Pesca Colón, y los tiros se realizan a una distancia inferior a los 50 metros de los vecinos que viven sobre esa arteria. En varias oportunidades denunciaron molestias por los ruidos y también que a las palomas muertas las recogen por una magra paga chicos menores de edad.En la competencia suelen participar entre 80 y 100 tiradores de diferentes países del continente. Para esta ocasión, se dispuso de mil aves. La disciplina consiste en la liberación de una paloma a la vez y el participante tiene sólo dos disparos para derribarla.

