Digitalización. Qué pasará con el troquel de los remedios en las farmacias de Córdoba, tras el anuncio oficial
El Ministerio de Salud nacional formalizó el fin del soporte físico en la dispensa de remedios y las farmacias tienen 180 días para adaptarse. Qué cambia.
El pequeño cartoncito que el farmacéutico recorta con cúter, pega en la receta y archiva como comprobante de venta cumplió décadas de servicio. Pero una resolución publicada este viernes en el Boletín Oficial le pone fecha de vencimiento al troquel, el rótulo de identificación que las farmacias usan para validar la dispensa de medicamentos ante obras sociales y prepagas.
La Resolución 638/2026 del Ministerio de Salud de la Nación ordena a las farmacias adoptar sistemas digitales para registrar y validar los actos de dispensa. El plazo para implementarlo es de 180 días. La palabra troquel no figura en el texto, pero su desaparición es la consecuencia directa de la norma.
Qué es el troquel y por qué existe

El troquel es técnicamente un rótulo desprendible que incluye el código de barras, el nombre del medicamento, el laboratorio, el lote y la presentación. Sirve como constancia física de que una caja específica fue entregada a un paciente determinado.
Cuando alguien compra un medicamento bajo receta, la farmacia recorta ese trocito de cartón y lo pega en la prescripción junto con los datos personales del comprador, escritos a mano en el reverso. Ese papel viaja luego a los departamentos de auditoría de cada financiador, que controlan troquel por troquel lo que les factura cada farmacia.
El Pami, la obra social más grande del país que afilia a los jubilados y pensionados, terceriza ese trabajo en la Federación Farmacéutica (Fefara), que escanea de forma automatizada alrededor de 11 millones de recetas por mes.
Cómo funciona el nuevo sistema

La resolución reconoce el token digital como método válido para identificar al paciente en el momento de la dispensa. Ese token, que ya usan algunas obras sociales y prepagas, confirma que la persona es quien dice ser, que tiene cobertura vigente y que la receta no fue utilizada antes.
El artículo 1 de la norma establece que las farmacias deberán adoptar mecanismos digitales para la validación y el registro del acto de dispensa, promoviendo la eliminación de soportes físicos. Si la receta ya existe en la nube farmacéutica y la identidad se confirma por DNI o token, imprimir la receta, cortar el troquel y llenar datos a mano pierde sentido.
Para el retiro por terceros, la resolución también reconoce la delegación digital como método válido, aunque exige que la farmacia registre igualmente el documento de identidad de quien retire físicamente el medicamento.
Los desafíos que nadie puede ignorar
La industria farmacéutica acuerda con la medida, pero los obstáculos son concretos. El primero es geográfico. La norma impacta directamente sólo en la Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego, los territorios nacionales. Para que funcione a nivel federal, el resto de las provincias deben adherirse. San Luis y Santa Fe ya avanzaron en esa dirección; las demás aún no.
El segundo desafío es técnico. No todas las plataformas que usan las farmacias para validar recetas tienen el mismo nivel de desarrollo. Y ya existe el antecedente de recetas electrónicas reutilizadas, el equivalente digital del troquel adulterado.
El tercer problema es de transición. Durante un período habrá cajas de medicamentos con troquel en algunas provincias y sin él en otras, una desprolijidad inevitable mientras el sistema se homogeniza.
El cambio promete modernizar una práctica que resistió décadas sin modificaciones. Su éxito depende de la conectividad, la adhesión provincial y la calidad de los sistemas digitales que reemplacen esta técnica manual.



