Para Lotería, no se necesita un centro de atención especial
A nivel mundial, no existen datos sobre la incidencia de la cantidad de personas que sufren ludopatía en la población total.
Lotería de Córdoba realizó una encuesta provincial sobre dos mil casos y, según indican las autoridades, el impacto de juego patológico sobre el total de la población que juega no superó el 1,8 por ciento. Por esta razón, Quiroga sostuvo que sería infructuoso disponer de centros específicos para tratar esta dicción.
"No hay necesidad de un diseño asistencial específico para esta patología, está en el marco del contexto de las adicciones", explicó Quiroga y agregó que distribuyeron en los centros asistenciales un modelo de historia clínica única para que los profesionales realicen un seguimiento del paciente.El programa contempla que los tratamientos se realicen en centros de salud públicos y privados si la persona posee una obra social. A la ciudad de Córdoba, por ejemplo, le corresponde el Instituto Provincial de Alcoholismo y Drogadicción (Ipad). Sin embargo, allí nadie está informado de algún programa oficial de tratamiento para jugadores compulsivos. Lograr ser atendido por teléfono es una misión imposible.El director de Salud Mental del Ministerio de Salud de Córdoba, Osvaldo Navarro, admitió que "los resultados no han sido satisfactorios". "Hemos hecho algunas evaluaciones sobre el programa y entendemos que no es necesario extenderlo, ya que el número de consultas no es elevado. Con extenderlo me refiero a ampliarlo a más instituciones, profesionales y localidades. Darle otras características, se han hecho actividades grupales de autoayuda pero los resultados no han sido satisfactorios", indicó.Sobre la falta de un lugar de atención específico en la Capital, Navarro respondió: "Funciona en el Ipad y lamentablemente este lugar se incendió hace poco. Quien sufre de ludopatía puede atenderse en cualquier servicio público de salud mental". El nivel de deserción en los tratamientos de jugadores compulsivos es muy alto, según Quiroga, "9 de cada 10 personas lo dejan y es imposible hacerlos continuar forzadamente, porque violaría todo tipo de principios constitucionales".

