No son voces aisladas
El mundo de la delincuencia juvenil no es fácil. Pero la sociedad y el Estado no pueden pretender que los jóvenes institucionalizados mejoren si estos no tienen mucho para hacer durante el encierro.
El mundo de la delincuencia juvenil no es fácil. Pero la sociedad y el Estado no pueden pretender que los jóvenes institucionalizados mejoren si estos no tienen mucho para hacer durante el encierro. Pasan mañanas y tardes y noches en celdas ínfimas y con condiciones edilicias pésimas, en institutos donde se respiran noche y día el hedor de las cloacas desbordadas y el tufo de las humedades generalizadas, con baños en mal estado, ventanas destartaladas y paredes descascaradas. Si se agrega que la cotidianidad –afectiva, educativa– está en manos de guardias sin formación específica (según lo reconoció el Gobierno), el mensaje que reciben es el de la desidia y el abandono.El juez penal juvenil José González del Solar hizo hincapié en la necesidad de que los chicos convivan con educadores y no con guardias. La legisladora Liliana Montero mostró una vez más las pésimas condiciones de encierro en que viven las personas institucionalizadas de Córdoba.En diciembre del año pasado, se conoció un crítico informe del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Córdoba que incluyó un análisis exhaustivo de los derechos –leyes locales y tratados internacionales– que les asisten a los adolescentes. "Son múltiples las situaciones de destrato y malos tratos que sufren los jóvenes presos", dice el informe sobre la realidad que se vive en el Complejo Esperanza.Y agrega: "A esta situación contribuyen, además de los factores propios del contexto de encierro, la falta de formación y capacitación del personal de guardia, la ausencia de un reglamento interno que determine reglas claras de convivencia, la falta de actividad y tiempo ocioso que viven los jóvenes".El informe hace una enumeración de acciones que deberían tomarse con urgencia.No se trata de voces aisladas. Las críticas que provienen de varios sectores independientes entre sí son un claro indicador de que algo no está bien.

