Francia. Murió Lazare, el perro de 30 años que aspiraba al récord Guinness por su longevidad
El pequeño epagneul papillón, nacido en 1995, falleció tras una vida de tres décadas. A pesar de que su edad fue verificada por registros oficiales en Europa, el reconocimiento formal del Guinness World Records quedó truncado por su partida.
El mundo de las mascotas está de luto tras conocerse el fallecimiento de Lazare, un perro de raza epagneul papillón que vivió 30 años.
El can murió la noche del 14 de mayo en la localidad francesa de Villy-le-Pelloux, en los brazos de su última dueña, Ophélie Boudol, quien compartió la noticia a través de un emotivo mensaje en redes sociales.
Tres décadas de lealtad verificada
Lazare nació el 4 de diciembre de 1995. Tras la muerte de su dueño original, permaneció bajo el cuidado del refugio SPA Annecy Marlioz, donde las autoridades verificaron su asombrosa edad mediante un microchip y el Livre des Origines Français (LOF), el registro genealógico oficial de Francia.
Según la directora del refugio, Anne-Sophie Moyon, se realizaron comprobaciones dobles que confirmaron que el animal había superado la barrera de los 30 años.
La disputa por el trono del perro más viejo
A pesar de su longevidad, Lazare no llegó a obtener oficialmente el título del "perro más viejo del mundo" por parte del Guinness World Records.
Desde la organización explicaron que no recibieron la evidencia necesaria antes del deceso para certificar la marca.
Actualmente, el récord oficial sigue en manos de Bluey, un pastor australiano que vivió 29 años y cinco meses entre 1910 y 1939.
La rigurosidad en las pruebas aumentó tras el caso de Bobi, un mastín portugués al que se le retiró el título póstumamente por dudas sobre su fecha de nacimiento.
Un final rodeado de afecto
Los últimos meses de Lazare fueron un desafío debido a su salud: padecía artritis, sordera, problemas de visión y el síndrome de la lengua colgante.
Fue adoptado por Boudol en abril de 2026, quien se propuso darle un retiro digno. "Intentamos ofrecerte el final de vida que todo animal merece tener: un hogar lleno de amor, ternura y presencia", expresó su dueña en su despedida, destacando que, pese a su edad, el can mantuvo un carácter cariñoso y vivaz hasta el último momento.

