Muerta la contribución, viva el sistema voluntario
El dilema en el oficialismo de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) era cómo derogar la contribución estudiantil, como venía pidiendo la agrupación La Bisagra y, al mismo tiempo, no herir a Franja Morada. Juan Carlos Carranza.
El dilema en el oficialismo de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) era cómo derogar la contribución estudiantil, como venía pidiendo la agrupación La Bisagra y, al mismo tiempo, no herir a Franja Morada. Por eso, lo que hoy aprobará el Consejo Superior tiene indefectiblemente gusto a híbrido: La Bisagra buscará maximizar su "victoria" por la derogación, pero aceptando otro sistema de aportes voluntarios que, si se lo mira bien, es una versión mejorada de la tan controvertida ordenanza 5/90.Desde que se tomó la decisión de ir por la contribución, de inmediato empezó a regir el síndrome del miedo. Miedo de los decanos a perder esos valiosos fondos para gastos de funcionamiento; miedo de La Bisagra a no quedar en la historia como la agrupación que acabó con "el arancel estudiantil"; miedo de Franja Morada a que la sigan acusando de querer privatizar la universidad; miedo a las reacciones de la sociedad, cuyos sectores más humildes no acceden a la universidad pública y gratuita; y miedo a sostener que si los estudiantes pagan 6, 10 ó 12 pesos por mes tendrán que dejar los estudios universitarios.Pero es evidente que el discurso pasa por otro lado, por una concepción política e ideológica de que el Estado debe poner hasta el último centavo que la educación pública necesite. Con ese mismo criterio, deberían desaparecer las cooperadoras de las escuelas públicas provinciales, que nadie discute. Lo que viene En reemplazo de la contribución estudiantil, el oficialismo de la UNC pondrá otro sistema de aportes voluntarios, que eliminará "las presiones" de la ordenanza 5/90 y enfocará el destino de los fondos hacia las becas y los servicios de salud de los estudiantes de menores recursos. Habrá que trabajar y mucho para que funcione, y dependerá bastante de la voluntad y la concientización que hagan las autoridades para estimular los aportes cuando no son obligatorios.

