Salud. Mocos y tos en niños en otoño: cuándo preocuparse y qué tratamientos evitar
Especialistas en pediatría advierten cuáles son los signos de alarma y recuerdan que muchos medicamentos de uso común no están recomendados en menores de 6 años. Todo lo que hay que tener en cuenta.
Con la llegada del otoño reaparecen las consultas más habituales en pediatría: mocos persistentes, tos nocturna y episodios repetidos de gripe o resfriado.
Según explican los pediatras, estos cuadros son esperables en los primeros años de vida y no siempre requieren una visita médica.
Un niño en edad escolar puede tener ocho episodios de resfriado por año, con mocos, tos, estornudos y, en ocasiones, fiebre. Esta última suele durar entre 3 y 4 días, mientras que los mocos persisten alrededor de una semana y la tos puede extenderse hasta dos.
Cuándo sí hay que consultar

Los pediatras recomiendan acudir a un profesional si aparecen señales de alerta como:
- fiebre que dura más de 3 o 4 días
- fiebre que estaba en descenso y vuelve a subir
- dolor de oídos asociado a fiebre
- síntomas de sinusitis (dolor frontal intenso, moco verdoso y maloliente) tras 10 días de resfrío sin mejoría
- tos persistente, dificultad respiratoria o malestar que no mejora en 3 o 4 días
Para qué sirven los mocos
El sistema respiratorio produce mucosidad como mecanismo de defensa. Las mucosas se inflaman para atrapar virus o agentes externos y expulsarlos del cuerpo. Según dónde ocurra la inflamación, puede tratarse de rinitis, faringitis, laringitis o bronquitis.
"Los mocos son la primera línea defensiva del organismo", remarcan la especialistas.
Cómo manejar la tos nocturna
La tos empeora por la noche debido a la acumulación de mucosidad. Cómo aliviarla.
- lavados nasales con suero fisiológico
- fisioterapia respiratoria
- beber mucha agua
- elevar el cabecero de la cama
Estas medidas ayudan a fluidificar el moco y reducir la irritación de las vías respiratorias.
Medicamentos que no deben usarse en menores de 6 años

Diversos fármacos de uso frecuente para los resfríos no demostraron eficacia en niños pequeños y pueden generar efectos adversos importantes.
- mucolíticos
- antitusígenos
- descongestivos
- anticatarrales
- antihistamínicos
Los efectos indeseables están ampliamente documentados: arritmias, broncoespasmo, vértigo, mareos, náuseas, disminución del nivel de conciencia o encefalopatía. Por eso, no se recomienda su uso antes de los 6 años.
Convivir con los resfriados estacionales
Aunque los mocos y la tos generan preocupación, en la mayoría de los casos forman parte del desarrollo del sistema inmunitario.
La clave es reconocer a tiempo los signos que requieren control médico y evitar tratamientos que no aportan beneficios comprobados.
Cómo distinguir la gripe del resfrío
En general, en la gripe los síntomas son más intensos y marcados. La fiebre muy alta, dolores corporales, cansancio extremo y la tos seca resultan ser más habituales.
Los resfríos tienden a desarrollarse en forma gradual, y la gripe aparece en forma repentina.
Además, los resfríos son más leves y los síntomas se centran en la congestión nasal que causa molestias para respirar, y no suelen generar complicaciones.




