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"Mi desafío es generar en los chicos el hábito de ver cine"

Catherine Deschoenmaeker coordina el cineclub La Linterna Mágica, un ciclo de películas y teatro para niños de 6 a 12 años. Es belga y vive en Córdoba desde hace 18 años.

29 de octubre de 2012 a las 12:01 a. m.
Rosana Guerra (Especial)
"Mi desafío es generar en los chicos el hábito de ver cine"
Propuesta. Catherine sumó a Córdoba a la red de 100 cineclubes Linterna Mágica que hay en el mundo. Ven y debaten nueve películas al año (Facundo Luque/La Voz).

Catherine (44) es, desde hace seis años, voluntaria de la Biblioteca Popular Alfonsina Storni de Villa Allende Parque y coordina el cineclub La Linterna Mágica, para chicos de 6 a 12 años. Pero no es lo único que hace. También realizó un taller de fotografía con niños y adolescentes, diseña proyectos y gestiona donaciones para este espacio cultural.

“Hace muchos años me enteré del cineclub ‘La linterna mágica’ en un encuentro de gestión cultural y pensé: ‘Esto tiene que estar en Córdoba’”, recuerda. Se trata de un cineclub internacional que nació en Suiza hace 20 años. En el mundo existen unos 100 clubes similares y en Argentina está en Buenos Aires y en Mar del Plata.

Consiste en un ciclo de nueve películas al año cuyo objetivo es disfrutar el placer de ver cine. “Me parece fundamental darles herramientas a los chicos para que puedan descifrarlas y aprendan a ser espectadores activos”, explica.

Los chicos que se hacen socios del club reciben una revista con las características de las películas. El día de la función, dos actores los reciben, que hacen una animación didáctica que recrea algún aspecto del film.

La voluntaria es de origen belga pero vive en Córdoba hace 18 años. Se acercó a este proyecto cultural a través de una de sus fundadoras, María José Ferreira, que está casada con un belga. De joven viajó por Latinoamérica y conoció Argentina, aunque decidió venirse al país cuando se enamoró de Marcelo, su actual esposo, un argentino a quien conoció en Bélgica.

Catherine es traductora de inglés y español. Tiene una escuela de idiomas en Nueva Córdoba y vive en Argüello. Su esposo, que es arquitecto, también dictó un curso de albañilería en la biblioteca. Tienen dos hijas, Paula (13) y Chiara (14), que la acompañan y la ayudan a sacar fotos en los ciclos de cine.

En la Biblioteca, además del servicio de préstamo de libros tienen diversas actividades culturales. Disponen de 15 mil libros, una sala de lectura, dos aulas, taller, una sala de computación, cocina y un auditorio para noventa personas. Hay un club de la lectura, alfabetización para adultos mayores, taller coral para niños, telar, corte y confección, yoga y muñequería soft.

Involucrarse. "Al principio no tenía mucho tiempo libre pero trataba de ir a las fiestas de la biblioteca. Lo primero que hice fue conseguir donaciones de pintura para pintarla con el grupo de catequesis a donde fueron mis hijas", cuenta. En 2006 la invitaron a participar de la comisión directiva y allí comenzó a involucrarse más.

“Fui aprendiendo sobre las bibliotecas populares, los servicios que brindan y sobre la importancia y el rol que tienen en lugares alejados de cualquier oferta cultural”, recuerda.

“Cathy”, como le dicen sus amigos, confiesa que le sorprende que los chicos se queden sentados inmóviles viendo una película. “Algunas duran dos horas, pero están tan fascinados. Ellos disfrutan mucho de ver cine y yo también”, señala.

En la zona esta biblioteca popular se ha convertido en uno de los pocos espacios culturales disponibles para los niños y sus familias.

“Hay chicos que la única salida que tienen es ir a la escuela. Por eso tener la posibilidad, aunque sea una vez al mes, de ver películas de países lejanos o de otras épocas es invalorable”, advierte.

Ella considera que las personas que no tienen acceso a los bienes culturales están en clara desventaja para desenvolverse socialmente, para desarrollarse intelectualmente y generar propuestas creativas a los desafíos y conflictos que presenta la vida.

“Por eso es importante que existan espacios donde podamos soñar con otra realidad. Lo peor que puede pasarnos es que nos volvamos indiferentes a lo que le pasa al otro. Mi desafío es generar en los chicos el hábito cultural de ver cine”, agrega convencida.

Espacio cultural

Qué es. La Biblioteca Popular Alfonsina Storni nació hace 16 años de la mano de María José Ferreira y Alejandra Pérez Scalzi. Está abierta de lunes a sábados (excepto martes) de 10 a 13 y de 15 a 18 en Muluches 9611, Villa Allende Parque.

Qué necesitan. Voluntarios en área de mantenimiento, termotanque o calefón y calefactores (03543) 438990 o al (0351) 156 856716.