20 de Junio. Por qué los alumnos no juran sino que prometen lealtad a la bandera argentina
Este sábado se conmemora el Día de la Bandera, un feriado inamovible que esta vez no se traslada ni arma fin de semana largo. En ese marco, miles de chicos de cuarto grado realizan la promesa de lealtad, un acto que muchos confunden con la jura.
Este sábado 20 de junio, Argentina conmemora el Día de la Bandera. La fecha recuerda el Paso a la Inmortalidad del general Manuel Belgrano, fallecido el 20 de junio de 1820.
A diferencia de otros feriados que se trasladan al lunes más cercano, este es inamovible por la Ley 27.399. Por eso, aunque caiga sábado, no hay asueto el viernes ni el lunes siguiente.
En las escuelas, sin embargo, el calendario no espera al fin de semana. Los actos de promesa a la bandera ya se realizaron durante esta semana, en los días previos al feriado.
La promesa, no la jura
Cada año, alumnos de cuarto grado de todo el país participan de un acto escolar conocido popularmente como "jura a la bandera". El nombre correcto, sin embargo, es promesa.
La diferencia no es un detalle menor. Jurar implica invocar un compromiso religioso o solemne, mientras que prometer es un compromiso cívico, sin esa carga. Por eso los chicos no juran, prometen.
En la ceremonia, los estudiantes responden "¡Sí, prometo!" ante la consigna de defender los valores que representa la bandera, como la libertad y la solidaridad.

De dónde viene la costumbre
La tradición escolar llegó a Argentina por las maestras estadounidenses que trajo Domingo Sarmiento, quienes replicaron una práctica similar a la de su país de origen.
En 1909, el entonces Consejo Nacional de Educación instituyó formalmente la "jura a la bandera" en las escuelas, en una fecha que en ese momento era el 9 de julio.
Décadas después, las autoridades educativas decidieron cambiar el término. Pedirle a un niño de 9 o 10 años que jure, con la implicancia religiosa de poner a Dios como testigo, se consideró una exigencia desmedida para su edad.
También pesó otro motivo. En una sociedad con pluralidad de credos, un juramento religioso podía generar tensiones que una promesa cívica evita.
Jura militar, promesa civil
La jura a la bandera, en su sentido estricto, quedó reservada para las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Quienes ingresan a esas instituciones sí prestan juramento, con la solemnidad y las implicancias legales que eso conlleva.
Los civiles, en cambio, prometen. Es un compromiso simbólico que marca el ingreso pleno de los chicos a la vida escolar y comunitaria, no una obligación jurídica.
Una fecha sin descanso extra
Para quienes esperaban un fin de semana largo, la noticia es que no lo habrá. El esquema de feriados de 2026 ya definió otros días no laborables con fines turísticos, como el 10 de julio, pero el 20 de junio no es uno de ellos.
Aun sin asueto extendido, la efeméride mantiene su peso simbólico en las aulas de Córdoba y de todo el país, donde la promesa a la bandera sigue siendo uno de los rituales escolares más arraigados.



