En Kansas. Un médico cordobés lidera en EE.UU. el desarrollo de un anticonceptivo masculino innovador

Gustavo Blanco se graduó en la UNC y dirige una investigación en Kansas que busca bloquear temporalmente la fertilidad masculina sin alterar las hormonas. El proyecto podría llegar a ensayos clínicos en los próximos años.

20 de junio de 2026 a las 01:13 p. m.
Un médico cordobés lidera en EE.UU. el desarrollo de un anticonceptivo masculino innovador
Gustavo Blanco, médico, investigador y docente cordobés que desde junio de 2001 reside en Kansas.

Un médico cordobés que emigró a Estados Unidos hace 25 años está al frente de una investigación que podría marcar un cambio en la anticoncepción masculina.

Gustavo Blanco, egresado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), trabaja en el Kansas University Medical Center y lidera el desarrollo de un compuesto destinado a bloquear temporalmente la fertilidad en hombres.

El investigador reside en el país del norte desde 2001 y encabeza un proyecto científico que busca ofrecer una alternativa anticonceptiva masculina distinta a los métodos disponibles en la actualidad.

En diálogo con TN, Blanco explicó que la investigación se basa en un descubrimiento realizado por su laboratorio sobre un mecanismo clave para el movimiento de los espermatozoides.

Cómo funciona el anticonceptivo masculino

Según detalló el científico, el equipo identificó un sistema de transporte de sales que resulta fundamental para la motilidad espermática.

“Los espermatozoides se tienen que mover para nadar hasta donde puedan fertilizar. Desarrollamos compuestos que pueden inhibir esa motilidad, con lo cual se bloquea la fertilidad masculina”, explicó.

El proyecto se desarrolla en conjunto con investigadores de la Universidad de Minnesota y actualmente se encuentra en una fase avanzada de experimentación en modelos animales.

El objetivo es perfeccionar las moléculas para que tengan mayor duración en el organismo, sean más fáciles de administrar y no produzcan efectos secundarios.

Un desarrollo que aún requiere varios años

Aunque los avances son prometedores, Blanco aclaró que todavía quedan etapas importantes antes de que el producto llegue al mercado.

“Generalmente, desde que hay una idea hasta que se vende en una farmacia pasan unos 15 años si todo sale bien”, señaló.

Sin embargo, estimó que en aproximadamente tres años podrían contar con una versión optimizada del compuesto para avanzar hacia estudios clínicos más complejos.

Además de los desafíos científicos, el investigador remarcó que los ensayos requieren financiamiento millonario, controles regulatorios y la participación de voluntarios.

De Córdoba al mundo

Gustavo Blanco, médico, investigador y docente cordobés que desde junio de 2001 reside en Kansas.
Gustavo Blanco, médico, investigador y docente cordobés que desde junio de 2001 reside en Kansas. (Gentileza Leandro Heredia / TN )

La historia personal de Blanco está atravesada por la emigración y la vocación científica. Tras graduarse con honores en la UNC, viajó a Estados Unidos para realizar un posdoctorado en la Universidad de Washington, en Saint Louis.

Su intención era regresar a Argentina, pero distintos factores económicos y profesionales modificaron esos planes.

El país ha hecho muchísimo por mí y por mi educación. Desgraciadamente terminé quedándome acá porque era muy difícil reinsertarse”, recordó.

A pesar de desarrollar su carrera en Estados Unidos, asegura que la formación recibida en Córdoba fue determinante para alcanzar reconocimiento internacional.

“El entrenamiento que uno adquiere en Argentina es fabuloso”, afirmó.

La búsqueda de nuevos métodos anticonceptivos

La investigación se inscribe en una carrera global por ampliar las opciones de anticoncepción masculina, un campo en el que actualmente predominan el preservativo y la vasectomía.

Según explicó Blanco, estudios de aceptación realizados en distintos países muestran que muchos hombres estarían dispuestos a utilizar métodos reversibles de larga duración.

Entre las alternativas analizadas, una de las que genera mayor interés es la aplicación de una inyección mensual, una opción que evitaría la necesidad de tomar medicación todos los días.