Capítulo 2. Mayores Amores: Renée y Daniel, la pareja de 91 y 71 años que asegura que en el amor "la edad es una anécdota"

En una nueva entrega del ciclo Mayores Amores de La Voz, Daniel Acosta y Renée Mangione cuentan cómo el premio de un bingo puede sellar un amor que vence todos los tiempos.

17 de julio de 2026 a las 04:22 p. m.
Mayores Amores: Renée y Daniel, la pareja de 91 y 71 años que asegura que en el amor "la edad es una anécdota"
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.

Daniel toma el brazo de Renée y la ayuda a sentarse frente a las cámaras. Se lo nota nervioso y un poco más callado que de costumbre, pero atento a cada movimiento.

Por el contrario, ella está ansiosa y asegura que está igual de sorprendida con la entrevista como cuando se descubrió plenamente enamorada a sus 90 años.

En el marco del ciclo Mayores Amores de La Voz, emerge otro relato que busca romper con los estereotipos negativos sobre las personas mayores. El amor en la vejez suele estar invisibilizado o idealizado, pero la realidad es mucho más profunda.

Tras el primer capítulo con la historia de Blanca y Enrique, esta segunda entrega tiene como protagonistas a Daniel Acosta y a Renée Mangione, dos cordobeses que coincidieron en Las Gracias y se dejaron invadir por una nueva forma de amar.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

El escenario del encuentro

Las Gracias es un centro de día modelo de atención integral para la persona mayor que trabaja de manera particular y con prestación de Pami. Está ubicado en Argüello, cuenta con 14 talleres de estimulación física, creativa y cognitiva, y el trabajo de un gran equipo interdisciplinario.

Renée tiene 91 años y es oriunda de Santiago Temple (Río Segundo). Es ama de casa y dactilógrafa jubilada. Ella asiste al hogar desde su inauguración, porque es vecina desde hace más de una década.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

Daniel tiene 71 años y nació en Jesús María. Se recibió de ingeniero químico y tiene un máster en Administración de Empresas. Él llegó al espacio hace más de cuatro años por sugerencia de su hija Cristina, tras haber atravesado momentos difíciles en la pandemia.

En su caso, lo que comenzó como un consejo familiar para recuperar el ánimo, terminó convirtiéndose en el prólogo de su nuevo capítulo sentimental.

Una química inquebrantable

Al principio, Acosta y Mangione eran compañeros de salón. Coincidían en los mismos talleres e intercambiaban alguna que otra charla.

“Primero, nos saludábamos, como con todos”, aclara la mujer, a lo que su pareja añade: “Pero en los talleres nos fuimos conociendo un poco más, hasta que empezamos a darnos cuenta de que queríamos estar juntos para hacer las actividades”.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

Hasta entonces, eran solo amigos, pero la química fue creciendo con el tiempo. Un día, los organizadores quisieron separarlos, pero ambos se negaron. “Nos plantamos y dijimos: ‘Queremos ir juntos, queremos hacer los talleres juntos’”, afirma Daniel.

Tal acto de rebeldía despertó chistes entre sus pares, pero para ellos fue la señal definitiva de que querían ser más que amigos. Pero el hito que selló todo vino mucho después, con el bingo de los viernes.

Del bingo al compromiso sin prejuicios

Ese día, Daniel tenía todas las de ganar. En el clásico juego de azar, el hombre mayor alcanzó el bingo y fue a buscar su premio: “Eran un par de aros y un anillo. ¡Yo no los iba a usar! Todavía no”, exclama entre risas.

Lejos de guardarlo o cambiarlo, Acosta vio en esos objetos la oportunidad de sellar lo que estaba naciendo. “Le regalé el premio a ella y le puse el anillo en el dedo”, recuerda con ternura. “Después de eso, empezamos a intimar un poco más. Me animé a invitarla a casa y allí empezamos a compartir los fines de semana”, completa.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

Asumir un nuevo amor en la vejez implica, a menudo, enfrentarse a varios prejuicios. “Yo tenía que decirles a mis hijos que me había enamorado. Se quedaron extrañados porque dicen: ‘¿Vos, mami? ¿Vos?’. Sí, yo, me enamoré”, asegura Renée con firmeza.

Para ella, este sentimiento fue una sorpresa absoluta tras su viudez: “Después de mi marido, pasaron muchos años. No conocía a nadie que me gustara ni tampoco tenía idea (de que podía sentir esto)”.

Daniel, por su parte, siendo viudo en dos ocasiones, bromea sobre su historial afectivo. “Yo soy viudo, dos veces”, comenta, advirtiendo que sus hijos ya estaban acostumbrados a que no le gustara la soledad prolongada. “Es peligroso este”, remarca su pareja divertida.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

“La edad es una anécdota”

Ambos coinciden en que "el amor es un sentimiento tan grande que es difícil resumirlo en un puñado de palabras".

“Podés compartir algunas sensaciones comunes a todos, pero a veces no. Yo nunca tuve pajaritos ni mariposas en la panza, pero eso no quiere decir que no sienta ese cambio, esa alegría y regocijo interior que te genera la presencia del ser amado”, relata él.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

Para la pareja, la diferencia de edad o el hecho de estar enamorados en su vejez es un detalle menor en su historia. “No importa cuántos años tengamos. La edad es una anécdota”, resume Daniel.

La magíster en Gerontología Haydee Catalina Lenkiewicz explica que en esta etapa de la vida el vínculo cambia su naturaleza para centrarse en la compañía genuina. "El afecto se despoja de la prisa, de las hormonas desbocadas y de las presiones sociales, y se transforma en un vínculo basado en la complicidad, el compañerismo, la paz y la aceptación mutua", afirma.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

Ya no se busca construir un futuro desde cero, sino compartir el día a día con la seguridad de saber quién es cada uno y qué es lo que desea: "Al no existir la presión de criar hijos o consolidar sus carreras, el afecto se centra en el disfrute puro, el apoyo emocional, la compañía y una intimidad que, aunque cambie de ritmo, sigue siendo apasionada a través de los gestos cotidianos".

La felicidad de Daniel y Renéees una fiesta que se celebra en cada encuentro. “Somos felices, gracias a Dios. Es impagable esto que estamos viviendo”, señala él. “Somos felices, creo que quedó clarito ya”, suma ella.

Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias.
Renée, de 91, y Daniel, de 71. Amores Mayores. La historia de la pareja que se conoció en el hogar de día Las Gracias. (José Gabriel Hernández/la Voz)

Sus hijos también lo viven con esa misma alegría. "Ver a mi papá al lado de Renée me ayudó a entender el verdadero valor de la compañía. Que se hayan encontrado mutuamente es una bendición", remarca Cristina, hija de Daniel. "Mamá volvió a creer en el amor. Se siente feliz y con ganas de vivir muchos años más para poder pasar tiempo juntos", añade Patricia, hija de Renée.

Sobre Mayores Amores

Mayores Amores es un ciclo de periodismo de La Voz que recupera historias de amor de personas mayores, atravesadas por lugares emblemáticos de Córdoba.

Con el apoyo de Casa Sabia, el proyecto busca poner en valor la memoria y la participación activa de las vejeces de Córdoba; y con ello, resignificar algunos espacios reconocidos por la ciudadanía desde una mirada más humana, emotiva y empática.