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Más de 100 cartas y 10 años de reclamo por una escalera ausente

En el Ipem 270 Manuel Belgranolos problemas edilicios son varios, pero la falta de una escalera de emergencia es su demanda histórica.

07 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
Más de 100 cartas y 10 años de reclamo por una escalera ausente

Una escalera ausente por una década. Ése es el reclamo insignia del Ipem 270 "Manuel Belgrano", uno de los 14 colegios tomados. Aseguran que por éste y por otros problemas edilicios y de conflictos con profesores han enviado más de un centenar de cartas al Ministerio de Educación en cuatro años. En el segundo piso de esta institución de barrio Centro hay tres aulas. Unas 150 personas deben bajar por una escalera de menos de un metro de ancho. "Tardamos los 10 minutos del recreo. Si ocurriera una emergencia, ¿qué pasaría?", se pregunta Agostina, del centro de estudiantes.En el turno tarde habrá unos 30 chicos tomando de la escuela. Acompañan algunos profesores. "El reclamo es legítimo, tanto en infraestructura como por la ley de educación. A la escalera la pedimos hace 10 años", dice una profesora de Filosofía.Los chicos dialogan en la sala de profesores. Agostina muestra los problemas edilicios. El año pasado, el techo del aula de 5º "C" se cayó en clase. Ahora tiene un arreglo provisorio.En los baños gente del Ministerio de Educación arregla cuatro inodoros, inhabilitados por meses (falta de mantenimiento y de cuidado de los chicos). Hasta ayer sirvieron como depósito de sillas rotas.Luego, la escalera y las aulas del segundo piso sin ventilación (las ventanas no abren lo suficiente). "En verano el calor es insoportable. Algunos profes prefieren dar clases en el patio", dice Agostina.Por lo apretado que está todo, parece difícil construir una segunda escalera. "Hay profesores arquitectos que han presentado cartas, también sin respuestas", dice la dirigente. Pero también resulta difícil comprender como las autoridades habilitaron el piso, sin las mínimas medidas de seguridad.En el primer piso está Denis, del cuerpo de delegados. Recién se levanta. En una aula hay varios colchones. Es el improvisado dormitorio. Así, el edificio recuerda lo que fue años atrás: una casona donde dormía gente. A la fuerza, se convirtió en escuela. Ahora quedó chica para los más de mil alumnos.Denis sigue con el tour de roturas. En galería se ven las vigas. "Se fue cayendo el revoque, entonces vinieron y picaron todo, pero no arreglaron nada", cuenta.Después muestra una carpeta con cartas al Ministerio de Educación. Hay de todo. Algunas por problemas de infraestructura, firmadas por el centro de estudiantes, los delegados, la dirección y/o profesores. También un reclamo por un profesor.Agostina está muy contenta por la respuesta en la toma. Hace cuatro años que viene reclamando. El conflicto llegó al límite ahora, pero las demandas son históricas. "En 1999 hubo una sentada de alumnos porque los pisos de madera se levantaban con la humedad", cuenta.La sensación es la de estar en una casona semiabandonada cuando debería ser una escuela para mil alumnos. En el medio, un abismo de años sin mantenimiento ni políticas de infraestructura. Y ahora, tratando de hacer pie en ese abismo, están los estudiantes protestando.