Mario Pereyra: Soy muy discutido porque provoco a la gente
Está de vuelta de todo, concretó sus sueños profesionales en 53 años de hacer radio, supo asociarse y crear la cadena de radio que siempre soñó. Generalmente busca polemizar desde su programa pero guarda con recelo su vida privada. Hoy abre las puertas de su casa, y recibe a Rebeca en su espacio más íntimo donde cada día prepara Juntos.
Durante la conversación habla de todo; de su papá, el hombre manso que tenía un sombrero para cada traje y era dueño de la Sombrerería Pereyra en San Juan, de su mamá, la mujer de carácter. De su amor por Racing, de su pasión por el cine argentino.
Provocador y contundente asegura que jamás hizo terapia, que no le interesa el mundo de internet porque lo que necesita lo tiene en la cabeza y redobla la apuesta afirmando que “el ego mío debe ser tan gigantezco que a veces debo pensar que no me sirve para nada la internet”
“Es cuestión de creérsela”
En la charla con Rebeca rescata a Rony Vargas como su socio y gran amigo de toda la vida. “Siempre donde fuimos, arrasamos” dice reforzando la dupla que asegura imbatible. Cuenta cómo se fue gestando la cadena buscando generar la idea de estar en todas partes, mostrando “como que éramos omnipotentes y que podíamos estar en todos lados” y cree que, finalmente, “es cuestión de creérsela”.
Dice que muchos han copiado el estilo de Juntos y asegura que él es su mayor crítico, que ha sido un tipo de suerte y que su gran debilidad son las migrañas, “aunque mucha gente no lo sabe yo he hecho programas de radio con dolores de cabeza tremendos, migrañas terribles, gracias a Dios hoy es menor”.
Y dice más, que le gusta vestirse bien y a la moda, que le gusta trabajar con mujeres, y reconoce que es muy discutido porque provoca. “Es mi personalidad” asegura.

