"Qué horror". Mariano Páez negó ser el del video con gestos racistas y denunció una extorsión millonaria: el mensaje de Agostina
El padre de la abogada aseguró que las imágenes que circularon en redes sociales fueron manipuladas y que no es la persona que aparece en el registro. Su hija publicó un descargo en su cuenta de Instagram.
El empresario santiagueño Mariano Páez rompió el silencio tras la viralización de un polémico video que generó un fuerte repudio en las redes sociales durante las últimas horas.
Páez negó de manera categórica ser el protagonista de la escena grabada en un local nocturno, calificando el material como una pieza manipulada tecnológicamente.
En declaraciones realizadas a la Agencia Noticias Argentinas, el padre de la abogada Agostina Páez rechazó las acusaciones en su contra y sostuvo que el registro no es auténtico.
El empresario enfatizó su postura frente a las imágenes que lo muestran realizando gestos controvertidos en un bar céntrico de la ciudad de Santiago del Estero.
Denuncia de extorsión millonaria
Más allá de la desmentida sobre su presencia en el video, Páez reveló que fue víctima de presiones económicas previas a la difusión del material. Según explicó en comunicación con el canal La Nación +, recibió amenazas directas relacionadas con la publicación de este contenido, el cual calificó como "trucho".
"Me amenazaron con este video trucho y me pidieron 5 millones de pesos", afirmó el empresario santiagueño al referirse al supuesto intento de extorsión.
Páez insistió en que no es el hombre que aparece en las imágenes y que el material fue editado para perjudicar su imagen pública.
Detalles del video polémico
El registro, que comenzó a circular con fuerza el pasado jueves por la noche, habría sido captado en un conocido local nocturno ubicado sobre la avenida Roca. En la grabación, se observa a un hombre realizando gestos de índole racista y pronunciando frases de alto impacto que avivaron la polémica.
De acuerdo con los reportes de los medios locales, en el video se escucha al protagonista decir las frases: "Soy usurero y narco". Estas declaraciones, sumadas a los gestos discriminatorios, provocaron una reacción inmediata de la comunidad y reavivaron controversias previas en torno a la familia Páez.
La respusta de Agostina Páez
Tras la viralización del video, Agostina Páez, la abogada recién llegada de Brasil, publicó un descargo en su historiau de Instagram.
En el texto expresó: "No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando". "Yo estuve en mi casa, acompañada por amigos", agregó.
Además, detalló que su padre la acompañó durante su difícil momento pero "no puedo ni me corresponde presponsabilizarme por sus actos". Y agregó: "Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente".
"Hoy estoy enfocada en reconstruirme. Hay situaciones que no tienen que ver conmigo y es muy triste", cerró el comunicado.

Impacto en el entorno familiar
La situación generó un profundo malestar en las hijas del empresario, quienes utilizaron sus redes sociales para expresar su postura ante los hechos. Agostina Páez, reconocida abogada de la provincia, manifestó su angustia tras la masificación de las imágenes de su progenitor.
"No se termina más esta pesadilla", expresó Agostina a través de sus canales oficiales, reflejando el impacto emocional que el escándalo tuvo en el núcleo familiar. Por su parte, Mika Páez también reaccionó públicamente tras la viralización de las imágenes, sumándose al malestar expresado por su hermana.
Contexto del escándalo en Santiago
El episodio ocurre en un momento de exposición para la familia, luego de que Mariano Páez recibiera ayer a su hija Agostina en el aeropuerto de Las Termas. El encuentro, que incluso contó con registros de bienvenida emotiva, se vio rápidamente opacado por la difusión del video en las plataformas digitales.
La justicia y los investigadores ahora deberán determinar la veracidad del material fílmico y rastrear el origen de las presuntas amenazas denunciadas por el empresario. Mientras tanto, la defensa de Páez sostiene que se trata de una maniobra de desprestigio basada en contenido digital alterado.




